El ahorro pensional voluntario está de moda. La reforma pensional que se tramita en el Congreso, independientemente del debate que suscita, puso los reflectores sobre esa forma de ahorro.

¿Por qué? La reforma promueve la implementación de un esquema de pilares para abordar, según el Gobierno, los retos en materia de cobertura, equidad, suficiencia y sostenibilidad que actualmente enfrenta el Sistema General de Seguridad Social en Pensiones. Y mantiene como uno de esos pilares el del ahorro voluntario para los cotizantes al sistema.

“Eso lo celebramos desde las administradoras de fondos de pensiones porque este ahorro se ha convertido en un mecanismo que está equilibrando el déficit del ahorro pensional, que permite que los colombianos se apropien de su pensión y de su futuro”, señala Juan David Correa, presidente de Protección.

Laura Lacouture, vicepresidenta Comercial de Colfondos

Y si bien las voluntarias son una modalidad de ahorro que tiene como vocación principal ser complemento de los aportes pensionales obligatorios, también sirven para apalancar y cumplir algunos propósitos de vida, en el marco de tiempo que lo estime el ahorrador.

En otras palabras, este ahorro pensional voluntario también es un vehículo para alcanzar, por ejemplo, el sueño de tener vivienda propia o financiar el estudio propio o el de los hijos.

En este orden de ideas, es una alternativa de ahorro que funciona para cualquier persona.

Laura Margarita Lacouture Mora, vicepresidenta Comercial de Colfondos, explica que se trata de una opción a la que puede acceder cualquier persona que busque una oportunidad de ahorro e inversión, que además permite tener beneficios tributarios.

El ahorrador puede elegir entre dos alternativas: si va directamente a la cuenta individual de pensión obligatoria, con lo cual de entrada está apostándole al aumento de la mesada pensional, o si van a una cuenta individual distinta a la obligatoria.

En esta última opción se pueden hacer aportes periódicos o esporádicos para invertir en diferentes portafolios que estén alineados con el perfil de riesgo y horizonte de inversión de la persona.

Juan David Correa, presidente de Protección

Las opciones

Andrés Moreno, analista bursátil y profesor de finanzas personales de la Facultad de Economía de la Universidad del Rosario, precisa que hoy existen más de 60 portafolios de inversión en los fondos de pensiones voluntarias que van desde acciones internacionales, pasando por acciones colombianas, fondos que se muevan con el dólar o activos de renta fija con tasas fijas de corto, mediano y largo plazo. “Tú armas, con el asesor del fondo o fiducia, un portafolio de inversión y siempre el dinero está rentando”, afirma.

Precisamente, Laura Lacouture explica que en el mercado hay cinco perfiles de riesgo de esas inversiones: mayor riesgo, decidido, moderado, prudente y conservador. “Para que las personas se hagan una idea de qué significan esos perfiles: la inversión que se hace en un portafolio conservador se asimila a una persona que va tranquila caminando. Y la que se hace en el de mayor riesgo, a la persona que va en una moto de alto cilindraje a alta velocidad”, anota.

La elección dependerá de la tolerancia al riesgo, de los propósitos que se tengan y de las estrategias que se usen en los activos que se escojan para invertir. “No existe el mejor perfil. Es decir, el perfil es como la talla de la ropa, depende de las características y del gusto de cada quien”, señala Moreno.

Juan Pablo Nader, gerente de Pensiones Voluntarias en Porvenir

El presidente de Protección explica que la rentabilidad puede variar dependiendo de diversos factores, “como el tipo de fondo, las condiciones del mercado y la gestión de los administradores. La rentabilidad puede fluctuar y no está garantizada, ya que los fondos de inversión están sujetos a riesgos permanentes asociados a temas económicos, políticos y sociales”.

Juan Pablo Nader, gerente Nacional de Pensiones Voluntarias de Porvenir, recomienda a quienes quieren ahorrar e invertir en pensiones voluntarias diversificar, es decir, no poner todos los huevos en la misma canasta; ni invertir en productos o activos que no se conocen. Es importante tener claridad en qué se invierte y mantener la calma en épocas donde las condiciones de mercado no sean las más favorables.

“Retirarse cuando los precios están bajando puede materializar las pérdidas, los grandes inversionistas, por el contrario, encuentran oportunidades para rendir su dinero en estas condiciones”, explica.

Para quiénes y cuánto

Ya se mencionó que esta alternativa de ahorro está diseñada para todos: asalariados, independientes, pensionados o jóvenes. “Funcionan. Inclusive es una excelente opción para realizar un ahorro para los hijos y los nietos que permita alcanzar objetivos a lo largo de su vida, como proyectos de estudio, vivienda, entre otros”, reitera Nader.

Y agrega que “las pensiones voluntarias pueden adaptarse a cualquier persona que esté buscando un bienestar financiero, teniendo control sobre sus finanzas para satisfacer sus necesidades actuales y futuras”.

Cifras de la Superintendencia Financiera indican que cerca de 1,1 millones de colombianos hoy hacen aportes a pensiones voluntarias, y no solo a las que administran las AFP, sino también a las que gestionan las fiduciarias, entidades igualmente autorizadas para ofrecer esta alternativa.

De ese universo, el 4,1 % son personas jóvenes, entre los 15 y 24 años. “Hoy te encuentras personas muy jóvenes que tienen una capacidad de ahorro enorme, no solo porque se quedaron viviendo con sus papás, sino porque su línea de trabajo es sobre temas de tecnología y tienen salarios altos. Desde que empiezan a trabajar, hacen ahorros”, destaca Lacouture.

Otro 39,7 % está entre los 30 y los 44 años, pero otra parte, el 19,2 %, son mayores de 60 años.

Esto indica incluso que las personas en edad de pensión y que pueden estar gozando de ella le apuestan al ahorro pensional voluntario.

Pero el universo es pequeño si se le compara con las personas trabajadoras o que son mayores de edad. Andrés Eduardo Palacios, director de Elemento Alpha, advierte que “en Colombia tenemos 34 millones de personas mayores de edad, 28 millones de colombianos bancarizados, y tan solo cerca del 3 % hace este tipo de ahorro”.

El monto de ahorro varía dependiendo del fondo, pero puede ir desde los 20.000 pesos como mínimo, pasando por los 50.000 o 200.000 y de ahí en adelante, lo que el ahorrador elija.

Y los aportes pueden ser periódicos o esporádicos, es decir, mes a mes o en lapsos de tiempo distinto. Sin embargo, los expertos recomiendan que sea un ahorro constante y disciplinado.