El mundo bancario está en alarma por cuenta de una alerta que se hizo recientemente y que preocuparía a más de un usuario de dicho sistema, pues se habría dado un ciberataque contra un proveedor externo de cobranza, lo que a su vez habría dejado al descubierto la información privada de miles de clientes y la habría dejado en manos de ciberdelincuentes.
Son al menos dos entidades afectadas. La primera es BBVA y la segunda es Nubank. Dicha vulneración no habría sido directamente sobre la infraestructura bancaria, sino sobre el tercero encargado de realizar la cobranza. Este tercero manejaba datos sensibles como nombres, cédulas y números telefónicos de usuarios que estaban dentro de procesos de cobranza.
Las dos entidades ya se pronunciaron sobre lo sucedido. La primera en hacerlo fue BBVA, que aseguró haber detectado un acceso no autorizado en la plataforma tecnológica de uno de sus proveedores externos encargado de la gestión de cobranza, lo que compromete algunos datos de un conjunto de clientes.
¿Claves y contraseñas fueron comprometidas?
Aunque aún no se conoce el impacto real, lo cierto es que la información filtrada no contiene ni claves ni contraseñas, ni tampoco información relacionada con el saldo en depósitos. Esto gracias a que el proveedor de cobranza no tiene acceso a esta información.
Por su parte, Nubank también se pronunció y dijo lo siguiente:
“Uno de nuestros proveedores de cobranzas reportó un evento de ciberseguridad en una plataforma externa. Tan pronto conocimos la situación, activamos nuestros protocolos e iniciamos una investigación conjunta para determinar el alcance, en coordinación con autoridades. La base de datos de dicho proveedor no contiene claves, contraseñas ni información de productos de ahorro o depósitos, y confirmamos que no se ha presentado ningún acceso no autorizado a los sistemas de Nu ni a la información financiera de nuestros clientes. La seguridad de nuestros usuarios es nuestra prioridad.”
Es importante tener en cuenta que, aunque los datos robados no comprometen directamente los datos financieros sensibles, sí pueden ser usados para realizar intentos de fraude, llamadas o mensajes de texto, por lo que ambos bancos activaron protocolos para este tipo de incidentes.