Tener una visión foránea de cómo está la economía colombiana es algo determinante, pues puede ser un termómetro que elimina el halo político que puede rodear las lecturas.

El Banco Mundial presentó la revisión de las perspectivas económicas en América Latina y aunque en el continente la situación es similar, con un ambiente de ralentización, el caso de Colombia no deja de ser llamativo.

El país está en la lista de los que tuvieron reducciones en las proyecciones de crecimiento, en comparación con los anteriores estimativos.

El Banco Mundial pasó su pronóstico de 2,6 % que la tenía en la anterior medición, a 2,2 % ahora. Parte de ese cambio está relacionado con el entorno geopolítico, por lo cual se afecta a toda la región que solo tendrá una expansión de 2,1 por ciento, ligeramente por debajo del 2,4 por ciento de 2025. “América Latina queda entre las regiones del mundo con un crecimiento más lento”, señala el Banco.

Bill Maloney, economista jefe en el Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe, que el encargado de resolver los interrogantes de cada país. En particular, de Colombia, puso como argumento de la nueva proyección, la persistencia de la crisis fiscal y la baja productividad, además de la falta de competencia empresarial, lo que son problemas estructurales.

Más bajo que los vecinos

Según las nuevas proyecciones del organismo de la banca multilateral, la economía colombiana en 2026 estará por debajo de la de Chile, Argentina, Ecuador y Perú. En parte, porque hay una afectación generalizada que proviene del Medio Oriente, donde el conflicto se ha intensificado, causando volatilidad en los precios de la energía, impulsándolos principalmente al alza.

Aunque el Banco destaca que hasta el momento se ha contenido el impacto inflacionario, no quita del horizonte la presión sobre los costos de la energía y el transporte, que mantienen el riesgo de una subida de precios que toque a más productos de la canasta de las familias.

¿Por qué bajan las proyecciones?

Para el Banco, “la falta de mejora convive con revisiones a la baja en las proyecciones de algunos países y refleja una combinación de la demanda que resulta familiar: el consumo privado sigue siendo el principal motor, mientras que la inversión se mantiene en niveles bajos en medio de una elevada incertidumbre mundial e interna y condiciones de financiamiento real (ajustadas por inflación) aún restrictivas. Los avances contra la inflación continúan, aunque más lentamente de lo previsto".

William F. Maloney, economista jefe en el Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe Foto: Banco Mundial / Transmisión Zoom

En este contexto, el organismo multilateral mencionó que el banco central de Colombia tuvo que realizar un ajuste al alza. Algo con lo que no concuerda el gobierno, que participa en la junta directiva del Emisor a través del Ministerio de Hacienda.