La metáfora del cisne negro siempre viene a la cabeza cuando pasa algo muy extraño, casi impredecible. De hecho, la primera vez que se acuñó el término a algo semejante fue en el siglo XVII, cuando un capitán holandés, en su exploración de Australia, avistó un gran número de cisnes negros cuando, para la época, la ciencia solo había registrado la existencia de cisnes blancos.

Sin embargo, la teoría del cisne negro como tal se hizo famosa en 2007 de la mano de un profesor y escritor libanés-estadounidense llamado Nassim Taleb. Una teoría que está asociada estrechamente a la economía, pero que, de por sí, puede aplicarse a cualquier área y sector bajo el cumplimiento de los tres componentes esenciales: tiene que tratarse de algo atípico, que tenga un gran impacto y que, a pesar de su atipicidad, se puedan generar posteriormente explicaciones que terminen haciéndolo ver como “explicable y predecible”.

De esto se ha servicio Saxo Bank, un banco de inversión danés especializado en inversiones en línea. Desde hace más de 12 años lanza un informe con las predicciones, poco optimistas, para los años venideros. En este caso, para el 2023, ha afirmado que ya quedarán atrás los días en los que los bajos tipos de interés podían alimentar los sueños de un mundo ideal construido sobre energías renovables, igualdad y bancos centrales independientes; así, las economías mundiales cambiarían al modo de economía de guerra en donde las ganancias soberanas y la autosuficiencia triunfarían sobre la globalización.

Palabras duras para resumir los eventos más controversiales que podrían sacudir al próximo año, lo que la convierte en una provocativa publicación mundial. No obstante, en palabras de su editor senior, este informe nunca se ha tratado de tener la razón, sino de ser escandalosa, lo que obliga a que el mundo empiece a ponerse al día sobre temas controversiales hasta obtener la cantidad justa de escándalo, o al menos lo suficiente para que muchas de ellas se hagan realidad.

Aunque no es posible decir que el informe saca un ranking, del listado publicado a finales de este año, lo que sí podría darse es una clasificación subjetiva, sujeta a lo que el lector encuentra más interesante, controversial, posible, etc. Así, en este caso, el más llamativo en materia de investigación y desarrollo sería el consorcio ‘Third Stone’ que podrían armar las empresas más grandes de tecnología, en compañía de algunos multimillonarios tecnófilos, para empezar a invertir en soluciones energéticas que den abasto a la demanda actual y futura dada la rápida digitalización y al almacenamiento y transmisión de datos. De por sí, el crecimiento tecnológico se lleva, y por mucho, al limitado crecimiento energético.

Ahora, dentro de los más controversiales, y que parecen jugar ávidamente con las probabilidades, están la renuncia del presidente de Francia, Emmanuel Macron, un nuevo referéndum contra el Brexit en el Reino Unido después de que los bancos centrales no sean capaces de controlar la inflación. Tres de los puntos que han dejado boquiabierto a más de uno y que, por supuesto, tienen su probable razón de ser.

Siguiendo el ejemplo del fundador del sistema democrático francés, Charles de Gaulle, Macron inesperadamente decidiría renunciar a principios de 2023, después de que este año se convirtiera en el primer líder francés en ser reelegido en 20 años, dado que sus aliados perdieron la mayoría absoluta en el Parlamento lo que conduce a un estancamiento político, a un pacto un tanto cojo en el sistema de gobernanza de Francia y a la consecuente apertura de puertas del Palacio del Elíseo a la eterna candidata de extrema derecha Marine Le Pen.

Por otro lado, después de una recesión y una enorme presión interna, la agitación política (de la cual Elizabeth Truss y su fugaz mandato fue de lo más popular este año) del Reino Unido obligaría a una nueva votación para dar marcha atrás al Brexit; allí, el dúo Rishi Sunak (primer ministro) y Jeremy Hunt (canciller de Hacienda) llevarán a cabo un aplastante programa fiscal que pondrá en tela de juicio a la sabiduría del Brexit, especialmente de parte de la generación más joven que votó, en primera instancia, en contra de ello.

Asimismo, se supone que en el otro año se determinará ―por fin― que la inflación no era tan transitoria y que, de hecho, permanecerá en el futuro previsible. Y si se le suma un nuevo problema en los mercados del Tesoro de Estados Unidos por nuevas políticas de la Fed, el oro se disparará a los USD$ 3.000 por onza y el índice VanEck Junior Gold Miners cuadruplica su valor.

También se dice que la Unión Europea decidiría armar sus propias fuerzas armadas conjuntas (patrocinado por la falta de una solución en la guerra Rusia-Ucrania), algunos países de Europa podrían iniciar la prohibición en la producción de carne para 2030, el desplome del yen y que se crearán mayores controles de precio en donde habrá mano dura de los gobiernos.

Por supuesto, cada una de las predicciones da de qué hablar al evaluar las mayores posibilidades de unas sobre las otras. Habrá que esperar qué sucesos pueden suceder en 2023 porque, al momento, les han atinado a otros hechos relevantes en años anteriores, como la derrota de Trump, la inflación de Estados Unidos este año, el Brexit en 2016 y el auge del bitcóin.