» Sus campañas a la alcaldía y la presidencia se caracterizaron por su trabajo directo con los ciudadanos, donde demostró que un candidato puede ganar elecciones sin maquinaria partidista que lo respalde. Algunos dirigentes colombianos contemporáneos han querido seguir ese camino. » Su legado es la cultura ciudadana. Con su estilo particular de pedagogía, Mockus le enseñó a los bogotanos y después a los colombianos a querer y cuidar sus ciudades. » Con herramientas explícitas de gobierno les demostró a los ciudadanos que podían aspirar y exigir mejores condiciones de convivencia urbana. » Su mayor logro es haberle dado un valor absoluto a la vida en un país al que 60 años de guerra lo han acostumbrado a la muerte. Con campañas educativas e iniciativas culturales en sus dos periodos como alcalde de la capital, Mockus logró disminuir los homicidios en Bogotá en un 50 por ciento. » Su discurso político va en contra de la corrupción y el clientelismo. Al oponerse férreamente a la ilegalidad, Mockus devolvió a la práctica política la dignidad perdida. » Según Pedro Medellín, “Mockus le demostró a los colombianos que también puede haber políticos que hacen política dignamente. Que son honrados, que no ceden al chantaje, que buscan el bienestar de la sociedad y que no van tras de los dineros públicos”. Entre comillas Las frases de Mockus siempre denotan una moral intachable. “No soy blando, soy un duro limpio”. “El ‘todo vale’ es la peste de cualquier sociedad”. “Creo ser capaz de poner lo mejor de mí, pero sobre todo de convocar a la gente para que ponga lo mejor de sí”. “Hay autoridad cuando hay comunicación con la gente”.