Era la 1:19 p.m del 25 de enero de 1999, cuando en la región cafetera comenzó a temblar. Solo 32 segundos después 2.000 personas habían muerto, 7.000 estaban heridas y 250.000 damnificadas.  El periodista Germán Santamaría, el hombre que encontró a Omaira en Armero, escribió una crónica que fue portada de SEMANA. En ella narraba la historia de Jeison, de 13 años, que durante 37 horas estuvo enterrado junto a los cadáveres de su mamá y sus dos hermanos, que murieron instantáneamente. Su sobrino, de seis años, falleció durante una réplica que estrechó el espacio en el que había quedado atrapado. Jeison lo escuchó rogarle por horas que no dejara "que lo tragara el monstruo". El niño pasó mes y medio en el hospital y por meses soñó con el momento en el que intentó abandonar el apartamento que se derrumbó bajo sus pies.  Jeison tuvo problemas en el colegio. Siempre llevaba consigo la revista SEMANA con su fotografía en portada y contaba su historia. Con mucho trabajo terminó el bachillerato y estudió Tecnología en Sistemas. Hoy tiene 26 años, una compañera y dos hijos. Y es uno de los guardias de seguridad en la construcción de la doble calzada del túnel de la Línea. Todavía guarda la revista y la muestra con orgullo: "ya está arrugada y vieja de tanto leerla", dijo Jeison. "¿Será que ustedes me pueden mandar otra?".