Esta decisión contradice la voluntad de las asociaciones ecologistas que pidieron al gobierno que incluyera en esa lista a los osos polares. Según el corresponsal de la BBC, la decisión puede tener implicaciones más amplias, ya que la lista de animales en peligro de extinción es una "poderosa herramienta" para regular la emisión de gases de efecto invernadero de las industrias.