Un curioso caso sucedió en un geriátrico en España. Allí, descubrieron un ingenioso plan de uno de sus integrantes para lucrarse engañando a sus compañeros. El abuelito llamado Isaías les vendía pastillas para la disfunción eréctil a varios de los miembros del asilo. Lo que no sabían los afectados era que se trataba de otro medicamento que estaba lejos de tener los efectos del sildenafil, y simplemente eran pastillas pintadas de acetaminofén pintadas de color azul. "A mí me estafó. Una noche convencí a la Joaquina de ir a visitarla, pero terminamos jugando a las cartas, porque no pasaba nada, no hubo manera...", confesó uno de los ancianos damnificados del timo. El intrépido abuelo fue descubierto después de que los enfermeros empezaron a encontrar manchas de color azul en varios de los miembros de la comunidad lo que prendió las alarmas por la posibilidad de que se estuviera propagando algún virus.  Le puede interesar: El viagra: un milagro azul de 20 años Pero la solución al misterio se dio cuando revisaron el cuarto del hombre en el que encontraron varias cajas de acetaminofén, una vasija y tinta china azul con la que pintaba sus pastillas. "A mí me estafó. Una noche convencí a la Joaquina de ir a visitarla, pero terminamos jugando a las cartas, porque no pasaba nada, no hubo manera...", confesó uno de los ancianos damnificados del timo. Joaquina también dio su versión de los hechos y explicó que aunque las visitas no se consumaron si servían para que los abuelitos les hicieran compañía: "Sexualmente nada, pero por lo menos algunos venían a visitarnos por las noches, y eso se agradecía". Puede leer: 20 años del viagra: la píldora que revolucionó el mundo El estafador fue expulsado del geriátrico en la Comunidad de Castilla de la Mancha debido a los reclamos de sus compañeros que sintieron que abusaron de su confianza.