Los caminantes que recorren las exclusivas calles del barrio Aoyama, en el sur de Tokio, pueden toparse con cientos de almacenes de lujo como Louis Vuitton y Prada. Sus avenidas, que se encuentran adornadas por grandes vitrinas que conservan una estética moderna, se ven interrumpidas de repente por un letrero que anuncia la venta de café colombiano. La tienda, que lleva el nombre de Lounge 1908 by Lohas Beans, ofrece los mejores cafés orgánicos de los departamentos de Cundinamarca, Huila, Magdalena, Santander, Tolima, Cauca y Nariño. Y es el fruto del esfuerzo y la dedicación del empresario colombiano Juan Pablo Campos y su socio japonés Todashi Nakamura, quienes desde hace dos años instalaron esa filial de la empresa Lohas Beans en la capital del país asiático. Le puede interesar: Japón y Colombia, unidos por el arroz “Nos encargamos de buscar los mejores cafés y exportarlos a nuestros clientes en países como Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Japón. Con el paso del tiempo hemos aprendido a conocer el gusto de los japoneses. Por lo general buscan cafés complejos con sabores a chocolate, vainilla o frutos rojos”, explica Campos. Esta compañía colombiana fue fundada en 2006 y hace parte de un movimiento global que obedece, en gran medida, a la creciente necesidad de alimentarse de manera sana. Lohas, que es el acrónimo de Lifestyles of Health and Sustainability (estilos de vida de salud y sostenibilidad) comprende no solo el ámbito saludable, sino también las alternativas ecológicas y ambientales con las que se llevan a cabo los cultivos de los granos. Por esto, temas como la conservación de la biodiversidad y de las fuentes naturales, la planificación efectiva de gestión de las fincas y la mejora en las condiciones de vida y del bienestar de la comunidad que trabaja en las plantaciones tienen una gran importancia. Solo así los productores obtendrán las certificaciones internacionales que cumplen con los estándares de sostenibilidad ambiental, social y económica, que Lohas Beans promueve en la compra y venta del grano. También puede leer: En Japón se come banano colombiano “Este año esperamos enviar 1.000 toneladas de café a Japón para seguir posicionándonos como el exportador de cafés especiales de Colombia más relevante en ese país. Además somos la primera compañía en transformarse en una sociedad de Beneficio e Interés Colectivo (BIC), que nos permitirá seguir aprovechando los recursos y favoreciendo los intereses de la comunidad en la que nos desenvolvemos”, concluye Campos.