Hace tres años, cuando en los premios de la ‘National Music Publishers Association‘ se declaró a Imagine, célebre tema pacifista compuesto por el fallecido John Lennon, como la canción más influyente del último siglo, a muchos les sorprendió el aspecto de Yoko Ono, de 87 años, la viuda del cantante. La artista, quien se ha caracterizado siempre por su energía desbordante, llegó al escenario en silla de ruedas, conducida por su hijo, Sean Lennon, y no se veía muy lúcida. Al recibir la distinción, afirmó: “He aprendido mucho de esta enfermedad y estoy agradecida de pasar por eso”. Sin embargo, el mal que la ha disminuido en los últimos años no se ha revelado.

Desde entonces, se le ha visto muy poco. En enero de 2019 participó en una marcha feminista en el Columbus Circle de Nueva York y un año antes había viajado a Liverpool para asistir a otro homenaje a Lennon. Según fuentes cercanas, Yoko ya no puede caminar por sí sola, requiere de cuidados las veinticuatro horas del día y casi nunca sale de su apartamento en el edificio Dakota, en Nueva York, a cuyas puertas fue asesinado su marido en 1980.

La japonesa es una destacada artista conceptual además de cantante. En la foto, con su hijo, Sean Lennon, durante una presentación de su Yoko Ono/ Plastic Ono Band, en la capital inglesa en 2009. Nació en Japón, en el seno de una familia de banqueros que se arruinó durante la Segunda Guerra Mundial. Tiempo después, viajó con sus padres a la Gran Manzana, tras una nueva vida. En los años 1960, inició su carrera como artista de vanguardia, pero su fama llegó a finales de esa década, cuando empezó su apasionado romance con Lennon, vocalista de The Beatles, a pesar de que en ese entonces ella estaba casada con el productor Anthony Cox, y él, con Cynthia Powell.

En contravía de un acuerdo tácito de la banda, de trabajar sin la intromisión de terceros, Lennon insistió en llevar a Ono a las grabaciones. Su presencia no fue bien recibida por Paul McCartney y George Harrison, dos de los integrantes, que no soportaban las constantes sugerencias de la japonesa, situación que solo aumentó las tensiones ya existentes en el grupo. Por eso, muchos todavía la acusan de ser una de las causantes de la separación del cuarteto de Liverpool, en 1969.

Londres, 17 de julio de 1968. Paul McCartney (derecha) fue uno de los integrantes de The Beatles que se molestaron con Lennon por involucrar a Yoko en las grabaciones del grupo. Ella es culpada por la desintegración de la banda. Abajo, John Lennon y Yoko Ono se rebelaron contra lo establecido en gestos como posar desnudos para la carátula de su disco experimental Two virgins, en 1968.

La pareja, que se casó en ese mismo año, se convirtió en un ícono de la contracultura, a través de actos que pasaron a la historia, como la famosa encamada por la paz, en Ámsterdam y Montreal, que fue su protesta contra la guerra de Vietnam. 

Aunque es inevitable hablar de Ono sin mencionar a Lennon, lo cierto es que brilla con luz propia. Es una figura definitiva en la escena del arte conceptual, con exposiciones y performances en centros como el MoMA, de Nueva York, o el Museo Guggenheim, de Bilbao. También ha producido películas experimentales, grabado discos y hasta hace poco se subía a cantar al escenario junto a Sean, también músico. * Puede leer otros artículos de Jet-Set aquí.