Antes de un mes se iniciará la construcción del gasoducto entre Colombia y Venezuela. Con una inversión de más de US$200 millones, le permitirá a Colombia proveer gas al occidente venezolano, y luego garantizar la conexión con un país que tiene altas reservas gasíferas —como Venezuela— dándole confiabilidad al servicio en el país. Y será un puente para conectar ambos países con Panamá. Luego del retiro del vecino país de la CAN y del G-3, el proyecto es una buena noticia para la relación bilateral.