Hoy, con 45 años de edad, apenas ha empezado a reconocer a su familia y a sus amigos, pero aún no ha recuperado el habla. En una entrevista con la RTL, Sabine Kehm, el agente de Schumacher, se ha negado a hacer un pronóstico. “Eso no es posible en la situación actual. Michael hace progresos de acuerdo con la gravedad de sus lesiones. Será un camino largo y difícil”. Cabe recordar que Schumacher, esquiador experimentado, practicaba este deporte cuando golpeó por accidente una piedra, esta lo catapultó cerca de diez metros directo hacia otra roca y ese impacto le causó graves heridas en el cráneo. Después de pasar varios meses en un coma inducido, Schumacher fue transferido en junio a Suiza y hoy se encuentra en su casa en la costa del lago Lemán.