Santiago Botero consiguió algo que muchos creían imposible: resucitar el interés por el ciclismo nacional. Las hazañas del corredor antioqueño en el Tour de Francia, la carrera por etapas más importante del mundo, hicieron que, de nuevo, los colombianos se agolparan en las calles ante los televisores de las vitrinas para hacerle fuerza a su nuevo ídolo. Las viejas épocas de Lucho Herrera y Fabio Parra regresaron con creces.
El nuevo gran héroe
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Eric Gaillard - REUTERS
28 de julio de 2002, 7:00 p. m.