Luego de que el expresidente Ernesto Samper señalara, a través de su cuenta de Twitter, que dentro del Ejército "hay soldados entrenados institucionalmente para cometer actos de violación", el comandante de la institución, general Eduardo Zapateiro, emitió una respuesta a través de una carta. "El problema de los militares violadores, además de ser un caso judicial que debe ser castigado ejemplarmente, es un problema de fondo por el hecho de que haya soldados entrenados institucionalmente para este tipo de actos", escribió Samper.

En un comunicado, Zapateiro cuestionó las acusaciones hechas por Samper y le solicitó que envíe las pruebas de lo dicho a la Fiscalía, por tratarse de un tema de extrema gravedad. "Dado que lo afirmado por usted correspondería a un delito de la mayor gravedad, he remitido un oficio al señor fiscal general de la Nación pidiéndole que obtenga de su parte información que permita verificar tan aberrantes hechos y dar con los responsables de semejante atrocidad", escribió el oficial. 

Así mismo, Zapateiro añadió: "Debo decirle que hasta la fecha nunca había tenido conocimiento de una situación tan aberrante. Nadie me ha informado sobre la existencia de semejantes contenidos en los planes de formación de nuestros soldados. Al consultar con los responsables dentro de las dependencias de la institución, me afirman que no es cierto". Por último, el comandante del Ejército colombiano agregó que "sería impensable que alguien que ha desempeñado la Presidencia de la República pudiera hacer una afirmación de tal gravedad sin contar con pruebas certeras de lo que está diciendo". Vale mencionar que el expresidente Samper se pronunció sobre las actuaciones del Ejército luego de conocer los casos de violación contra menores de edad indígenas en Risaralda y Guaviare, donde están implicados varios uniformados.

Tras recibir la comunicación del Ejército, Samper respondió este jueves que "la responsabilidad de los delitos cometidos por personal de la Fuerza Armada debe ir más allá de los parámetros con que se juzga a cualquier criminal, ya que ellos por su condición de servidores de la patria deberían haber recibido una formación ética que hubiera impedido la comisión de este tipo de delitos".