Amel resultó herido tras un bombardeo ordenado por el gobierno de Bashar al Assad. Antes de herirla, el artefacto cruzó el vientre y el útero de su madre, quien también quedó con vida. El hecho se produjo a mediados de septiembre cerca de la ciudad de Alepo, pero la Asociación Médica de Sirios Expatriados lo difundió solo la semana pasada.