La amenaza terrorista no abandona al corazón de Europa, pero el gobierno de Bélgica no quiere dejarse intimidar. Al cierre de esta edición, las autoridades arrestaron a Mohamed Abrini, no solo el presunto cómplice de Salah Abdeslam en los ataques del 13 de noviembre en París, sino también, al parecer, el hombre del sombrero en los atentados del pasado 22 de marzo en el aeropuerto de Bruselas, que logró huir. También habrían dado con Osama Krayem, presunto atacante, ese mismo día, del metro de la ciudad.