A pesar de que las autoridades lograron desactivar 46 artefactos, no pudieron completar su labor en ciertas zonas. Aparte del difícil acceso, resultó que el guerrillero que había colocado las minas murió y, por lo tanto, los desminadores no contaron con la localización precisa de varias de ellas. Esto demostró que el asunto del desminado será más complejo de lo que se esperaba.