Violada y asesinada en su casa en Buenos Aires, el brutal crimen de Liliana Colotto pudo ser esclarecido solo hasta que los investigadores Benjamín Espósito (Ricardo Darín) y Pablo Sandoval (Guillermo Francella) descubrieron la pista para dar con el asesino, Isidoro Gómez, en seis apellidos esparcidos en varias cartas que había remitido a su madre en Chivilcoy, con la convicción de que solo los entendería ella… y miles de hinchas del Racing Club de Avellaneda.

Ficción del novelista Eduardo Sacheri, mundialmente famoso por el guion de El secreto de sus ojos, Óscar a mejor película extranjera (2010), es para los futboleros la mayor diablura del cine, cuando el escritor, reconocido hincha del Independiente de Avellaneda, caracterizó al violador y asesino de Liliana Colotto como el más apasionado hincha del rival de patio de los diablos rojos de Buenos Aires.

El secreto de sus ojos.

“Inspirada en hechos reales públicamente conocidos” según se advierte, la serie Goles en contra, de Netflix, parecía convertirse en testimonio para la historia de la vida del futbolista Andrés Escobar Saldarriaga.

La decepción fue generalizada entre quienes la vieron con esos ojos al encontrar la enésima versión televisiva de los convulsos años del narcoterrorismo del cartel de Medellín, esta vez salpicando al equipo de fútbol que en esos años conquistó la primera Copa Libertadores (1989) para el fútbol nacional.

Qatar no le dio una gran bienvenida a un integrante del ‘Gol Caracol’: “casi me devuelven”

Los familiares del jugador no bajaron la serie de “asquerosa y perversa”, y los hinchas de Atlético Nacional sintieron mancillado el honor de su equipo y el legado de uno de sus mayores ídolos.

Los cineastas caleños Carlos Moreno Herrera (Escobar, el patrón del mal) y Óscar Ruiz Navia, este último hincha del América de Cali, directores de Goles en contra, parecieron reeditar la diablura del guionista de El secreto de sus ojos a la colombiana. La versión que ofrecieron de la vida del caballero de las canchas pareció ser la revancha de los diablos rojos a sus enconados rivales “verdolagas”.

Andrés Escobar Saldarriaga

Nacimiento: Medellín, 13 de marzo de 1967

Partidos oficiales en clubes: 220 con Nacional (1987-1994) y 8 con Young Boys (Suiza, 1990)

Goles: 17

Palmarés: campeón (1991 y 1994), campeón Copa Libertadores (1989)

Selección Colombia: Copa América (1989 y 1991), Copa Mundial Italia 1990, Copa Mundial USA 1994

Partidos oficiales: 50

Goles: 1

Colombia se coronó campeona del Mundial de fútbol de salón; golearon y no recibieron ni un gol en todo el torneo

Italia

El caballero de las canchas

El 19 de junio de 1990, Andrés Escobar fue titular en el empate 1-1 ante Alemania que le dio la clasificación a Colombia por primera vez a los octavos de final de un mundial de fútbol. El juego se disputó en el estadio Giuseppe Meazza, de Milán. Pudo ser su casa años después, cuando el AC Milán lo había perfilado para llenar el vacío que dejaría el retiro de Franco Baresi tras el Mundial de 1994, en el que falló un tiro penal en la definición de la final en la que Brasil se impuso a Italia.

Andrés Escobar, el caballero de las canchas. Foto: getty images

Wembley

El 24 de mayo de 1988, la selección Colombia se presentó en la catedral del fútbol mundial, el estadio de Wembley (Londres). Andrés Escobar, de golpe de cabeza, venció al mítico portero Peter Shilton y marcó el gol del empate (1-1) en el amistoso contra Inglaterra. El único gol del número 2 con el equipo nacional.

Andrés Escobar, de golpe de cabeza, venció al mítico portero Peter Shilton y marcó el gol del empate (1-1) en el amistoso contra Inglaterra, en 1988. Foto: getty images

Autogol

El 22 de junio de 1994, sexto partido de Andrés Escobar en los mundiales, anotó en propia puerta el segundo gol con que Estados Unidos se impuso a Colombia (2-1) en el estadio Rose Bowl de Los Ángeles.

El periodista argentino Pablo Carrozza “destrozó” a Frank Fabra luego de su gol con Boca Juniors
El 22 de junio de 1994, sexto partido de Andrés Escobar en los mundiales, anotó en su propia portería. Foto: AFP

“La vida no termina aquí” ‘

Nos faltó verraquera’ fue el título de la columna que publicó El Tiempo, el miércoles 29 de junio, con la firma de Andrés Escobar Saldarriaga. “Pero, por favor, que el respeto se mantenga... Un abrazo fuerte para todos y para decirles que fue una oportunidad y una experiencia fenomenal, rara, que jamás había sentido en mi vida. Hasta pronto porque la vida no termina aquí”, fue su último párrafo.

“La vida no termina aquí” ‘ Foto: FOTO: ARCHIVO PARTICULAR