Ahora que las relaciones con Venezuela pasan por su peor momento, es importante que el gobierno afiance sus relaciones con los demás vecinos. Santos quiere sentarse con Correa, en el fondo, para demostrarle a Maduro que el diálogo y las vías diplomáticas funcionan cuando hay voluntad política. El presidente dijo que la devaluación del peso colombiano frente al dólar se debe, en parte, a la situación fronteriza e invitó a Correa a “encontrar soluciones, pero en una forma, como siempre ha sido nuestra relación, y él lo sabe, de amistad, sensata, con respeto, con un ánimo constructivo, y así lo vamos a hacer”. Santos recordó que cuando comenzó su gobierno en 2010 no existían relaciones ni diplomáticas, ni económicas con Ecuador, y que gracias al diálogo entre ambos países hoy hay un canal de conversación efectivo. La frontera con el vecino país ha sido un territorio asediado por la presencia de grupos al margen de la ley y el contrabando. Falta ver si el apretón de manos entre Santos y Correa se repite en algún momento, pero con Maduro.