El término llenó titulares la semana pasada por cuenta de los abusos sexuales contra las mujeres en el TransMilenio de Bogotá. La Policía habla de tres casos semanales, pero pueden ser muchos más, puesto que las víctimas no denuncian. El fenómeno se suma a la ya alarmante situación de los buses articulados de la capital, que están convirtiéndose en un calvario para sus usuarios.