SEMANA: ¿Qué es La Conversación más Grande del Mundo? MARÍA ALEJANDRA VILLAMIZAR: Es un plan de pedagogía para que, con los acuerdos de La Habana como pretexto, los ciudadanos hablemos sobre cómo nos sentimos en el tránsito a la paz. SEMANA: ¿Cómo participar en esa conversación? M.A.V.: La página web laconversaciónmásgrandedelmundo.com es la plataforma de llegada de esta conversación, en la que hay un chat activo y próximamente una potente herramienta de participación para abordar un tema sugerido cada semana. Los ciudadanos también pueden proponer conversaciones e integrarse a ellas. Además hay un diálogo abierto en redes sociales (@ConversaciónMGM) al que pueden sumarse todas las iniciativas por la paz que se desarrollan en el país. Quien quiera convertirse en ‘embajador’ de La Conversación más Grande del Mundo también puede escribir a laconversacionmasgrandedelmundo@gmail.com , plantear temas y capacitarse acerca de cómo promover nuevas conversaciones –y no descalificaciones ni enfrentamientos–sobre el tránsito a la paz. SEMANA: ¿Quién lidera la Conversación? M.A.V.: Al Estado le corresponde la responsabilidad de abrir espacios de conversación ciudadana. Pero esta no le pertenece al gobierno sino a la sociedad, a las organizaciones sociales, las Iglesias, las mujeres, los jóvenes, las universidades… SEMANA: ¿Cuánto dura La Conversación más Grande del Mundo? M.A.V.: No tiene límite en el tiempo. El tema que actualmente guía la conversación es ¿qué va a significar el día de la firma de la paz para Colombia? Seguramente las reflexiones posteriores girarán acerca de cómo lograr la paz en los territorios y cómo promover la participación ciudadana en la implementación de los acuerdos de paz. SEMANA: ¿Cuál es el resultado esperado de esta iniciativa? M.A.V.: Que los ciudadanos nos demos cuenta de que hay muchas conversaciones diferentes a las que protagonizan las Farc y el gobierno. El silencio ciudadano en temas tan complejos como la paz le deja abierto el camino a la polarización. La Conversación busca evidenciar que hay mucha gente consciente de que este es un momento definitivo para diseñar el porvenir de un país sin guerra.