Muy sentida la columna del señor Lorenzo Madrigal aparecida en el #903 de la revista. El dolor por la muerte de Jaime Garzón ha movido los cimientos de una sociedad indiferente, no porque esa sea su esencia, sino porque hasta allá la han llevado las famosas 'fuerzas oscuras', cuya función bien planeada y estructurada han asesinado las voces de protesta de esa sociedad inerme.Y, una vez más, cumplieron su macabro encargo. Jaime Garzón no murió, lo asesinaron. Como lo han hecho con Gaitán, Pizarro, Jaramillo, Pardo Leal, Galán y muchos más cuyo pecado fue entregar su vida y sus consignas al servicio del pueblo. Jorge L. Yanes I.Cúcuta
ENTREGAR SU VIDA
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3 de octubre de 1999, 7:00 p. m.