Tras los atentados terroristas perpetrados en París (Francia) el pasado viernes 13 de noviembre, la red social Facebook activó un “Safety Check”, un servicio que hasta el momento solo había sido utilizado para catástrofes naturales. A través de una opción para "chequearse", la red social preguntaba automáticamente a sus usuarios que se encontraban en la en la zona de los ataques si estaban bien. Según Facebook, "la comunicación es fundamental en esos momentos tanto para la gente que se encuentra allí como para sus amigos y familiares". Sin embargo, muchos criticaron a la red social por no haber utilizado este sistema en otros ataques, como el que sufrió Beirut, sólo un día antes de los de París, también reivindicado por el autodenominado Estado Islámico (EI). Otro tema que generó discordia fueron las banderitas de Francia que muchos usuarios utilizaron en sus fotos de perfil en señal de solidaridad por los ataques. El bloguero libanés Joey Ayoub, por ejemplo, criticó a Facebook por hacer distinciones de las víctimas según su origen y a su creador por no haber activado la opción en los atentados ocurridos en Beirut un día antes, que dejaron 44 personas muertas, y del cual “los medios no han hablado”, aseguró Ayoub. El mensaje de Ayoub se volvió viral y obtuvo la respuesta de Marc Zuckerberg, dueño de Facebook. “Muchas personas tienen razón al preguntarse por qué se habilitó Safety Check por París, pero no para los bombardeos en Beirut y otros lugares. Hasta ayer, nuestra política ha sido la de activar la comprobación de estado de seguridad solo para desastres naturales. Acabamos de cambiarla y tenemos previsto activarla también cuando ocurran tragedias humanas", indicó en su comunicado. Zuckerberg, que se vio envuelto en una polémica típica de las redes sociales, tan dinámicas como volátiles, señaló lacónicamente, “nos preocupan todas las víctimas por igual”, consigna que no terminó de convencer a los miles de detractores que insisten en que “Facebook discrimina. Sólo se solidariza con los países bonitos”. Del registro a la controversia El rol de las redes sociales en este tipo de eventos pasó de ser un tema de discusión a una cuestión de estudio. En primera instancia, espacios de Twitter, Facebook y ahora Periscope funcionan como altavoz para que el mundo se informe casi en tiempo real de los sucesos. Las noticias, fotos, videos y testimonios vuelan en cuestión de segundos y llenan los muros de los internautas. Minutos después, sin dimensionar la fuerza de los eventos, comienzan los juicios y las consignas. Todo en cuestión de minutos. Esta volatilidad es una característica que se fue formando poco a poco con el auge de estas plataformas sociales. Ante esto varios expertos han cuestionado el rumbo que toman las discusiones en estas redes. “¿Acaso es más importante lo que hace una red como Facebook que las implicaciones de un ataque terrorista que conmocionó la geopolítica mundial?”, preguntó con tino el bloguero argentino Germán Bertuzi. No le falta razón. Mientras el poder mediático del Isis crece con los atentados y Francia clama por unión para acabar con el grupo yihadista buena parte de las interacciones en redes se desgastan en una discusión que muchos comienzan a calificar de “intrascendente”.