En un comunicado de prensa, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), dio a conocer cifras y declaraciones del brasileño José Graziano da Silva, representante regional del organismo, basado en Chile, a propósito de la conmemoración del Día Mundial de la Alimentación. Graziano señaló que "el alza de los precios de los alimentos y la crisis económica empujaron millones de personas a una situación de inseguridad alimentaria, y muchos países afectados no tienen los recursos propios para responder". Según el comunicado, la región redujo en 8 millones los subnutridos entre 2004-2006 en comparación al período 1990-1992, pero"las estimaciones indican que los avances conquistados en los últimos 15 años se perderán en sólo tres por causa de la crisis de los precios de los alimentos y económica". Graziano explicó que es necesario "reforzar la cooperación entre gobiernos, donantes y agencias internacionales para entregar ayuda de emergencia a las familias afectadas, al mismo tiempo en que promovemos acciones de mediano y largo plazo que aumenten su capacidad productiva". Los expertos estiman que el hambre a nivel mundial llegó a la cifra récord de 1.020 millones de personas, es decir, alcanza a una de cada seis personas en el planeta. Afirmó que "en América Latina y el Caribe, la población que padece hambre alcanza los 53 millones de personas, lo que significa el regreso a los niveles de subnutrición existentes a principios de la década del 90". Los precios de los alimentos crecieron en promedio un 52% desde mediados de 2007 a mediados de 2008. Y aunque en julio del año pasado los precios empezaron a bajar, los valores de los precios mundiales de los cereales están más altos que en 2005. Graziano dijo que los factores que desataron la crisis alimentaria siguen presentes: "la productividad agrícola es baja; la disponibilidad de agua y la tenencia de la tierra son problemas importantes; la frecuencia de las inundaciones y las sequías es creciente". "Las inversiones en investigación y desarrollo agrarios son mucho menores que lo recomendado por los expertos y no se orientan a los cultivos más importantes para los pobres", agregó. Dijo que "los pobres se enfrentan ahora a dos crisis simultáneas", en alusión al alza de precios de los alimentos y a la depresión mundial, "debido a la consecuente reducción de los salarios y del empleo". "No importa si hablamos de la crisis de los alimentos o la crisis económica, la dimensión fundamental de la seguridad alimentaria que se ve afectada es el acceso a los alimentos, la cual es también el talón de Aquiles de nuestra Región, una de las mayores productoras de alimentos a nivel global", concluyó Graziano. AP.