En Colombia se presentó un nuevo deterioro en el Indicador de Confianza Davivienda (ICD) sobre la situación económica del país. Según la firma, este desempeño se puede explicar por las persistentes presiones inflacionarias en el país.
De acuerdo con el informe, el 14.5% de las personas opinó que su confianza mejoró frente al mes anterior, mientras que el 43.8% afirmó que disminuyó, arrojando un balance de -29.3%.
Además, el nivel alcanzado por el Indicador de Confianza se encuentra por debajo del promedio histórico (-20.1%).
El rebote
De igual forma, el porcentaje que afirmó que la situación económica es mala o muy mala disminuyó al pasar de 34.1% a 31.9% entre los dos mismos meses.
En estas condiciones, el balance entre quienes afirman que la situación es muy buena o buena y quienes opinan que es muy mala o mala aumentó de -23.3% a -19.2%.
Obligaciones financieras
De acuerdo con el índice, se observó que el porcentaje de quienes piensan que es un buen momento para adquirir una obligación financiera se incrementó moderadamente frente al mes anterior.
Así mismo, el 11.29% respondió en forma favorable a las obligaciones financieras, mientras que en marzo este porcentaje había sido de 9.97%. La proporción alcanzada en abril es inferior al promedio histórico del indicador, que se encuentra en 16.2%.
La situación
Hay que tener en cuenta que para el 31% de los hogares en Colombia su situación financiera empeoró durante los últimos meses, lo cual indica un efecto progresivo en la percepción negativa que tienen los hogares de sus finanzas.
Así lo dio a conocer un estudio de Kantar, división Worldpanel, en el que se estableció que los hogares que más han sentido el impacto inflacionario son los NSE (Nivel Socio Económico) 3 y 4, con amas de casa mayores de 50 años y familias pequeñas.
Mientras que los NSE altos declaran que su situación se ha mantenido estable en el tiempo. Solo hogares de tipo 2 son más optimistas y declaran que han visto una leve mejora en sus finanzas.
Ciudades y tendencias
Por otra parte, las ciudades más afectadas en este sentido son Bogotá, Medellín y Barranquilla, donde más de un 30% de los encuestados respondieron que su situación financiera ha empeorado este último año.
Por su parte, en Cali, los encuestados declararon que su situación se mantuvo estable y en Bucaramanga un 16% declaró que su situación ha mejorado.
Si de habla patrones de compra, se observan diferentes tendencias por nivel socioeconómico; los niveles socioeconómicos 2 y 3 dijeron que se volcarán a buscar opciones más económicas de los productos de consumo frecuente, haciendo cambios a marcas de menor precio y considerarán promociones.
En cambio, a los NSE altos, al no tener una situación financiera tan comprometida, declaran que, principalmente, reducirán costo en otro tipo de actividades de ocio como salir a comer a restaurantes y viajar.