El general tomo el cargo de Comandante de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) hace cinco años. Desde su llegada la institución evidenció un avance en cuanto al combate de terrorismo y narcotráfico."Desde el mes de mayo y antes venía insistiendo en mi solicitud de retiro, el señor presidente me la ha aceptado, hace dos días hablamos, se la presenté formalmente escrita, y me pidió que le aceptara un cargo diplomático", dijo Velasco a RCN.El oficial fue nombrado por Uribe Vélez como embajador en Israel. Aún está estudiando la propuesta.Además precisó ya su ciclo se cumplió en la institución, pues entre sus objetivos estaban la consolidación de la ayuda de Estados Unidos al Plan Colombia antidrogas y contra los grupos ilegales, y el reinicio de la interdicción de vuelos del narcotráfico. Todos ya están cumplidos.También había presentado su renuncia en oportunidades anteriores, sin embargo no había sido aceptada por el primer mandatario, pues su compromiso con Uribe, al asumir éste al presidencia el 7 de agosto de 2002, fue que lo acompañaría por un año.El retiro del general de 62 años, estuvo precedido por una fuerte tensión entre el gobierno colombiano y el estadounidense, pues este último asegura que el oficial estuvo seriamente implicado en la masacre de Santo Domingo, en Arauca, en la que murieron 18 civiles por causas que aun se investigan, pero que según Estados Unidos, la FAC tuvo la culpa.Por su parte, fuentes de la FAC indicaron que el posible sucesor de Velasco sería el general Gonzalo Morales, quien actualmente se desempeña como segundo comandante de esa fuerza.Supuestas presionesWashington sostenía tener pruebas para asegurar que el Comandante de la FAC había ocultado pruebas importantes sobre el caso de la muerte de 18 civiles en Santo Domingo, Arauca en 1998. Y que por ello había entorpecido la investigación.Con esos argumentos, la entonces embajadora de Estados Unidos en Colombia pidió la cabeza de Velasco en tres oportunidades. Al no obtener respuesta al respecto, reprochó que el "error militar" cometido en Santo Domingo no se aceptara como tal y se tratara de manipular y engañar.La primera vez que Estados Unidos pidió la renuncia del oficial fue el año pasado, cuando aun Andrés Pastrana era presidente y antes de que se emitiera la certificación en derechos Humanos. El entonces mandatario prefirió ahondar en la investigación antes de tomar una decisión, lo que desesperó al gobierno estadounidense.Luego, cuando ya Uribe era presidente y cerca de cumplirse el cuarto aniversario de la tragedia, Patterson pidió una reunión con el primer mandatario y le dijo, según fuentes oficiales, que si no acusaba a Velasco de obstrucción y por ende le pedía su renuncia, congelaría la ayuda. Al final, ninguna de las dos acciones fue tomada.La última petición por parte de Estados Unidos se llevó a cabo el pasado 4 de junio, cuando Patterson le dijo a Uribe que su gobierno ya tenía pruebas definitivas para incriminar a Velasco.Por ese entonces, el General solicitó el retiro de la institución, pero Uribe le pidió que se mantuviera en el cargo hasta el mes de diciembre. El Gobierno tenía la idea inicial de esperar un fallo judicial para tomar una decisión y que cesaran las presiones.Pese a ello, el General señaló que su salida nada tiene que ver con presiones externas. "No me siento presionado; lo único que lo puede presionar a uno es la conciencia. Soy un hombre de honor y he procedido rectamente. Ahora, la señora ministra (de Defensa, Marta Lucía Ramírez) nunca me ha presionado. Por el contrario, ha sido absolutamente deferente conmigo", explicó.La tragediaEl 13 de diciembre de 1998, hombres de la unidad de combate número 1 de la Fuerza Aérea, también conocida como Palanquero, se encontraban en un operativo contra una columna de las Farc que hostigaba el oleoducto Caño Limón Coveñas, muy cerca de Santo Domingo (Arauca). Los guerrilleros, en su retirada, habrían ingresado al poblado tratando de camuflarse entre los civiles.Posteriormente, una gran explosión sacudió al pueblo y dejó 18 muertos, entre ellos algunos niños. Velasco, para entonces comandante de la FAC, dijo inicialmente que había sido una bomba detonada por las Farc la causante de los destrozos. Sin embargo, desde un comienzo, la versión generó dudas, pues testigos aseguraron que la explosión fue causada por ataques desde un helicóptero.Luego el FBI determinó que el artefacto lanzado desde el helicóptero fue una bomba tipo cluster o racimo, usada frecuentemente por la FAC. La FAC, ante los hechos expuestos, habría modificado sus primeras declaraciones admitiendo el uso de la bomba, pero no sobre la población. Desde entonces la versión comenzó a evolucionar y el tema se convirtió uno de los hechos más controvertidos y difíciles de explicar para las autoridades colombianas y defensoras de los derechos humanos.Luego de más de tres años, el gobierno estadounidense aseguró que tenía grabaciones entre los pilotos, que habían sido eliminadas del expediente, que podían demostrar la culpabilidad de las FAC y de Velasco.