Al parecer, la genialidad se hereda. O por lo menos ese es el caso de Ronan Farrow, el único hijo biológico de Woody Allen y la actriz Mia Farrow, que acaba de ganarse una beca de la prestigiosa Fundación Rhodes para estudiar un doctorado en la Universidad de Oxford. El joven, de 23 años, se graduó de Derecho en Yale y actualmente trabaja en el Departamento de Estado estadounidense como asesor especial en temas de jóvenes en países como Afganistán y Pakistán. Lo paradójico es que Ronan jamás ha celebrado sus logros con su papá. De hecho, no lo ve desde que este se separó de su mamá porque se enamoró de Soon-Yi Previn, la hija adoptiva de Mia. “Mi padre está casado con mi hermana, lo que me convierte en su hijo y su cuñado. Me parece una trasgresión moral”, dijo Ronan en una entrevista hace unos años cuando le preguntaron sobre su relación con Allen. El cineasta tampoco ha hecho ningún esfuerzo por acercarse al joven y hoy solo responde por las dos niñas que adoptó con Soon-Yi.