Se trata de Gisele Bündchen, la brasileña de 34 años que, casada con dos hijos, conservó su espectacular figura y se consolidó como una de las modelos mejor pagadas en el planeta. Bündchen, al parecer, ya tuvo suficiente ajetreo en los desfiles tras 20 años de actividad, y seguirá los pasos de Heidi Klum, otra supermodelo que en 2010 se retiró y desde entonces se ha limitado a aparecer en campañas publicitarias. Gisele también asumirá ahora las riendas de los diseños de su marca de lencería (que describió como íntima y brasileña) y de zapatos. El último desfile de la modelo tendrá lugar en la Semana de la Moda de São Paulo, para la marca Colcci, que ella representa. A Bündchen se le atribuye una nueva era del modelaje tras la tendencia de mujeres muy flacas y sin curvas de los años noventa, establecida por Kate Moss.