Cualquier homenaje se queda corto para celebrar la vida y obra de uno de los grandes poetas de la lengua francesa: Charles Baudelaire. Poco reconocido en vida, el ‘poeta maldito’ le abrió las puertas de la modernidad a la poesía, pues en vez de princesas y aires otoñales, puso su mirada en las calles de París, donde había mendigos y obreros. Los homenajes no se han hecho esperar en Francia, y para celebrar al autor de Las flores del mal, que murió el 31 de agosto de 1857, hay más de una opción. Periódicos como Le Figaro y Libération han lanzado una invitación más sonora que literal: escuchar sus poemas musicalizados en la voz de Léo Ferré o Serge Gainsbourg. Por otro lado, tanto la isla de Maurice como Bruselas inauguraron exposiciones sobre la estadía del poeta allí, que marcaron una parte de su vida y obra. El mundo editorial se unió al festejo con la publicación de Baudelaire en el país de los simios, un libro que explora la relación problemática entre el poeta y Bélgica, nación donde vivió entre 1864 y 1866 y que criticó duramente.