Carlos Vives muere por el fútbol. Además de ser un muy hábil delantero es hincha furibundo del Unión Magdalena, el equipo de Santa Marta, su ciudad natal. En su más reciente disco, El amor de mi tierra, le dedicó la canción Pitán-pitán, que es la onomatopeya del golpe de los tambores que desde las graderías del estadio Eduardo Santos animan al equipo. "La gente, cuando pide los tambores, grita 'pitán pitán'. Ese golpe es la base rítmica de la canción", recuerda Vives. "Pitán, pitán, pitán, tocan los tambores. Pitán, pitán, pitán, que ya comienza el juego. Pitán, pitán, pitán, replican esos cueros. Pitán, pitán, pitán, qué alegre está mi pueblo".Pero, en estos momentos, Pitán-pitán no es solo un tema alegre y bailable. También es un canto desesperado, una evocación a un glorioso pasado que está a punto de morir: al cierre de esta edición, tras la derrota ante el Tuluá, el Unión Magdalena parecía irremediablemente condenado al descenso."Canta en el estadio, si tu equipo va ganando. Y si va perdiendo, mejor síguele cantando"."El equipo necesita encontrar una fórmula para que tenga dinero, debería ser de todos nosotros. Es más. Yo creo que en Santa Marta el fútbol debe ser más que un equipo. Con tanta historia deberíamos tener escuelas, defender la cultura del fútbol en nuestros barrios".Sopla, CiclónCarlos Vives ha sido hincha del Unión desde siempre. Su padre fue dirigente del equipo. "Mi viejo nunca falla los domingos, con su cojincito azul y rojo que mandó hacer con tela azul y roja que él mismo compraba, pues en esa época no había merchandising del Unión".De niño se hizo amigo de varios jugadores, como el arquero Jaime de Luque, Pero el ídolo era Alfredo Arango, "el capitán del Unión cuando yo era mascota, un hombre de un gran temperamento". De hecho, la primera estrofa de la canción es un homenaje al gran caudillo del equipo que salió campeón en 1968."Muy cerca de los muelles donde vive Soledad, un hombre muy temprano se levanta a trabajar. Se toma el café claro para que pueda alcanzar, le da un beso a la vieja, se persigna en el altar"."Mi papá me contaba que Carlos Arango, el padre de Alfredo, el que jugó en el famoso 4-4 contra los soviéticos en el Mundial de Chile, era originario de El Ancón, una bahía de pescadores junto a Punta Betín, muy cerca del terminal marítimo. Yo crecí, Alfredo Arango se retiró y mucho después me lo encontré en su canoa por los lados de El Rodadero. Me pareció una imagen muy linda. El personaje del fútbol, mi ídolo de la infancia, pescaba solo, como volviendo a sus orígenes"."Y se va y se va, él se va a cantar. Y de azul y rojo su sueño vuelve a pintar. Y se va y se va, él se va a gritar. Juega Pescaíto, el hijo de Soledad". Los recuerdos de Vives van y vienen en desorden. En la final de 1968 el Unión venció al Deportivo Cali en el Pascual Guerrero y le bastaba el empate en Santa Marta para ser el campeón. "De ese partido recuerdo que lo vimos sentados en unas sillas cerca de la gramilla"."Despeja De Luque, la para y la domina, Justo Palacio la toca para Alfredo Arango, el capitán con el esférico en el centro de la cancha, la toca por la derecha para Quarentinha, lo enciman, saca uno, saca dos, se escapa, busca el centro, entra Pipico de cabeza... Gooool""Mi papá le tenía mucho cariño a Pipico que, me dicen, dizque es tío de Ronaldo. Siempre jugó con el Unión, luego tuvo una compañía de taxis y ahora trabaja con Coldeportes en Barranquilla. También me acuerdo que Warner Braga se le acercaba a mi papá y le decía: 'Doctor Vives, cuando usted diga hago el gol'. Mi papá le hacía la seña, él eludía a todo el equipo rival y lo hacía. Le decían 'La Marimonda' porque era muy negro".También tiene recuerdos del equipo de 1979 que salió tercero con Luis Francisco 'El Chicho' Pérez, Alberto 'Chocó' González, Carvalho, Oswaldo Redondo, el que no pudo ir a la Copa Libertadores porque el Junior se dejó ganar de Santa Fe en Barranquilla, de acuerdo con la tradición samaria. Y, por supuesto, del 'Pibe' Valderrama. ("...yo soy Caribe y en Santa Marta juego fútbol con 'el Pibe'...".) Carlos Vives evoca a las barras del Eduardo Santos. "Johnny Be, un artista popular de Pescaíto que toca tambora y botellas, forma parte de la Barra Guajira". En otra canción del disco, que se llama El Canté, menciona a Colón y Carrucha, integrantes de la tambora La Tromba Samaria. "Siempre que íbamos a Santa Marta, a los pelados de La Provincia les llamaba la atención juntarse con los músicos que iban al estadio"."Suena la sirena, sopla Ciclón Bananero. Mi Unión Magdalena, tú sabes cuánto te quiero. La barra guajira allá en sombra general con los Cienagueros tocando el pitán-pitán". "Balín fue el que le metió una sirena a la tambora. Yo se la compré para usarla en los conciertos. Cada vez que yo iba a Santa Marta Balín me la cobraba. Creo que se la he pagado como tres veces"."Pitán, pitán, pitán, anoche tuve un sueño. Pitán, pitán, pitán, que estábamos pequeños. Pitán, pitán, pitán, y estaban los abuelos. Pitán, pitán, pitán, qué alegre era mi pueblo".