Cuando terminaron de repartir en la cafetería los volantes con los que invitaban al lanzamiento del grupo Stonewall Javeriano, los cinco estudiantes de comunicación social se dieron cuenta del impacto que estaban generando. Nadie les quitaba los ojos de encima y muchos murmuraban. Después de todo, aunque se trata de una de tantas iniciativas que organizan los alumnos de la Universidad Javeriana, era la primera con el tema de la diversidad sexual. "Si te interesa o conoces a alguien a quien pueda llamarle la atención, no dejes de leer esto", decían al entregar la información. Y recibieron tanto felicitaciones como rechazo: "Ah, lo que nos faltaba... que estas locas se estén organizando", comentó alguien. Pero lejos de asustarse por el qué dirán, ellos están dispuestos a hacer historia en una institución católica y de las más tradicionales del país. "El hecho de haber podido reunirnos indica que algo está cambiando", señala Luis Carlos Ángel, presidente de la junta directiva de Stonewall, presentado oficialmente el 25 de octubre en el centro de convenciones de la facultad. Y así lo confirma el profesor Fernando Barón, uno de los 40 nuevos integrantes, quien asegura que "en mi generación jamás se vio esto. Recuerdo que en un colegio en el que di clases el rector se presentó diciendo 'soy sacerdote, no soy homosexual y aquí no educamos ni a criminales, ni a prostitutas ni a homosexuales', y para ese entonces ya tenía a muchos estudiantes gay en sus aulas". Con el nombre quieren evocar el mítico bar Stonewall que en los años 60 se convirtió en ícono de la comunidad homosexual de Nueva York. Tanto, que el Día del Orgullo Gay, que se celebra en el nivel internacional, conmemora las protestas y disturbios que allí se presentaron en la madrugada del 28 de junio de 1969, cuando irrumpió la Policía para hacer una redada. La idea es crear una redLa iniciativa de los javerianos surgió cuando sus creadores conocieron experiencias como la del Círculo Lgbt Uniandino, que existe hace un año y cuenta con 113 integrantes de todas las carreras. "Nuestro modelo, estatutos y reglamento les ha servido de orientación y actualmente estamos haciendo el mismo proceso con el Externado, donde sus miembros están esperando la autorización de las directivas", cuenta Andrés León, estudiante de derecho y presidente del grupo de la Universidad de los Andes. "La idea es crear una red interuniversitaria de jóvenes Lgbt (lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros) para llevar nuestros objetivos al nivel distrital". La primera actividad de los uniandinos fue una campaña contra la homofobia en la que aparecían personajes famosos con esta orientación sexual. Luego recibieron a los primíparos con unos sugestivos volantes cuyo mensaje era: "el clóset es para la ropa, no para las personas. Deja tus prejuicios en casa". Además han realizado foros académicos, el más reciente acerca de los avances de los derechos a partir del estudio de las sentencias de las Cortes. Después de varias reuniones, la Coordinación de grupos estudiantiles de la Javeriana les dio vía libre. Su principal meta es cambiar los prejuicios y los estereotipos que se tienen respecto a la homosexualidad. Las herramientas para lograrlo: "reconocernos, hacernos visibles por lo que somos. La mayoría de nosotros se destaca porque trabajamos en distintas áreas de la universidad de manera responsable, no por nuestras preferencias sexuales", cuenta Camilo Pardo, monitor de la decanatura académica de la facultad. "Suena a cliché, pero es una realidad que nuestra generación pronto va a llevar las riendas del país. Por eso es importante que estos proyectos surjan en la universidad, el espacio donde las personas terminan de formar sus ideas. Esto demuestra que están educando personas preocupadas por problemáticas reales", explica la vicepresidenta del grupo, quien prefirió reservar su nombre, pues en su casa no ha revelado que es lesbiana. Aunque esta actitud parezca ir en contravía de sus objetivos y muchos de los integrantes hayan preferido no dejarse fotografiar, refleja las dificultades que viven estos jóvenes debido a los señalamientos que aún hace la sociedad. El primer pasoDe todas maneras ya están dando un primer paso. Ellos tienen claro que ya no basta la tolerancia, sino la igualdad como lo expresan en sus estatutos, inspirados en un artículo publicado por el sacerdote jesuita Vicente Durán Casas en una edición de la revista Javeriana sobre diversidad sexual. Allí cita al director Pier Paolo Pasolini, un reconocido homosexual, cuando sostiene que "sólo se tolera a quien se desprecia", y que quien lo hace "se comporta como si nos autorizara para que, a pesar de lo que somos y pensamos, podamos seguir existiendo". El padre Durán explicó a SEMANA que "en mi opinión como profesor, por el hecho de ser católica, la Javeriana tiene precisamente el deber de apoyar a quienes se sienten injustamente discriminados o marginados. Discriminar personas por su orientación sexual, pienso, es completamente incompatible con una visión cristiana del ser humano, que es la esencia de una institución católica". La organización Colombia Diversa, que estos jóvenes esperan apoyar en la lucha por los derechos que viene realizando en el Concejo, el Congreso y la Corte Constitucional, considera que ha habido un gran avance: "Aunque la academia colombiana está atrasada en comparación con las universidades en el mundo que realizan estudios y programas al respecto, hay hechos por destacar. Universidades públicas como la Nacional y la Distrital tienen grupos que trabajan esta temática pese a que en ese ambiente el debate político y el nivel de confrontación es más fuerte y eso podría ser una dificultad. Lo destacable en el caso de la Javeriana es que es católica de renombre, aunque ya había antecedentes como el ciclo de cine rosa del Instituto Pensar", afirma su directoraMarcela Sánchez. Para lograr sus objetivos, el grupo va a trabajar en el frente académico y el activista. El primero consistirá en realizar conferencias y foros sobre crímenes de odio, el derecho a la adopción, entre otros temas, y esperan poder crear un centro de documentación con los trabajos de estudiantes. También harán campañas para sensibilizar a la gente, como la jornada de vacunación simbólica contra la homofobia. Además, quieren hacer una red de apoyo con asesoría sicológica para jóvenes con dificultades. El camino no ha sido fácil y los Stonewall se han encontrado con críticas. "A veces me dicen que para qué nos agrupamos, que si acaso queremos crear un gueto, que eso sólo aumentaría las diferencias", cuenta Pablo Moreno, estudiante de música y coordinador de activismo. "Pero nosotros creemos que esto es un proceso. Primero hay que dar la cara, para que después esto deje de ser algo excepcional".