Durante las pasadas vacaciones de verano los monarcas de Jordania se convirtieron en el centro de atención de los principales balnearios de la Costa Azul francesa debido a sus atuendos. Mientras la reina Rania se ganó la admiración de la prensa por sus elegantes vestidos y la sobriedad de sus trajes, el rey Abdalá se robó más de una mirada por su aspecto deportivo, el cual fue calificado por algunas revistas del corazón como demasiado informal para una persona de su rango. Sin embargo esa clase de comentarios tienen sin cuidado a la joven pareja, que desde su ascenso al trono ha tratado de mantener una vida lo más normal posible sin los acartonados dictámenes de la realeza.
GLAMOUR REAL
Siga las últimas noticias del mundo del espectáculo en Discover y entérese de sus protagonistas
28 de noviembre de 1999, 7:00 p. m.