Gracias al pedaleo de cientos de ciclistas, hoy renace la esperanza en una pequeña vereda en el municipio de Barbosa, Antioquia. Aquí, alrededor de cincuenta estudiantes del Centro Educativo Rural La Chorrera cuentan ahora con un espacio renovado, que transformará su forma de aprender y les permitirá proyectarse hacia un mejor futuro.

Se trata de la reconstrucción de la sala de cómputo del centro educativo, que fue sometido a mejoras locativas, intervenciones en distintas áreas, además de la dotación de veinte equipos de cómputo y mobiliario. Fue un logro posible gracias a Héroes Mazda, un proyecto social que convierte acciones en beneficios reales para las comunidades que más lo necesitan, de manera desinteresada y sin esperar nada a cambio.

Las acciones que dejan huella

En esta ocasión, el espíritu de Héroes Mazda cobró vida a través de los cientos de ciclistas que participaron en el Gran Fondo Mazda Signature Ride, una carrera en la que los aportes de cada competidor fueron usados para impulsar la renovación de este nuevo espacio educativo.

Estudiantes del Centro Educativo Rural La Chorrera cuentan ahora con un espacio renovado. Foto: Suministrada - API

“Cuando el esfuerzo de las personas se conecta con un propósito, el impacto trasciende. Hoy, la entrega de esta aula informática representa mucho más que un espacio renovado: es una oportunidad concreta para que los niños de La Chorrera sigan viendo en la educación el camino para construir un futuro prometedor”, afirmó Ángela López, presidente de Mazda de Colombia.

Hoy, la vereda La Chorrera se ha transformado en un territorio con nuevas oportunidades, donde el turismo rural, el emprendimiento campesino y la producción cafetera impulsan el desarrollo local. En medio de este proceso, este Centro Educativo Rural se ha destacado por ser un punto de encuentro para las familias, así como un símbolo de esperanza para las nuevas generaciones que ven en la educación un pilar fundamental para construir sueños.

“En Mazda creemos que el acceso al conocimiento transforma realidades y abre posibilidades. Por eso, nuestro compromiso va más allá de la movilidad: es poner siempre a las personas en el centro y contribuir, de manera sostenible, al desarrollo de las comunidades”, agregó la presidente de Mazda de Colombia.

Son veinte equipos de cómputo y mobiliario nuevos. Foto: Suministrada - API

Esperanza en la vereda La Chorrera

Hasta hace unas semanas, la sala de sistemas del Centro Educativo Rural La Chorrera contaba con equipos con más de diez años de antiguedad que limitaban el aprendizaje de sus casi 50 estudiantes entre preescolar y primaria. De hecho, para muchos de ellos, esa sala de sistemas es la primera y única oportunidad de tener contacto con un computador. Hoy, ese espacio renovado abre nuevas posibilidades para explorar, aprender y fortalecer las habilidades académicas, digitales e investigativas de los estudiantes.

“Para Mazda, contribuir al bienestar de las comunidades es un compromiso que año tras año se materializa en iniciativas que responden a necesidades reales de las personas, especialmente en territorios donde la educación es una herramienta fundamental para reducir diferencias sociales y generar oportunidades”, destacó la presidente de la compañía japonesa en Colombia.

Conozca más de esta iniciativa en www.mazda.com.co/por-que-mazda/historias-mazda/heroes-mazda/

*Contenido elaborado con el apoyo de Mazda