Saber que Colombia es el país más desarrollado de América Latina en el tema de movilidad sostenible y que encabeza las ventas de vehículos eléctricos e híbridos en la región, gracias al interés por bajar el nivel de gases de efecto invernadero de aquí a 2030, según lo pactado en el Acuerdo de París, es una noticia que alegra. Igualmente, es una motivación para seguir formulando iniciativas que permitan mejorar la parte regulatoria, impulsar el desarrollo de la infraestructura a nivel nacional y ampliar la oferta de dichos modelos.

Ante esto, marcas como Nissan se han sumado a hacer sus mayores aportes en beneficio del planeta. “Es así como a través de la visión Intelligent Mobility, emprendida hace algunos años por esta compañía automotriz japonesa, queremos conseguir la transición hacia modelos energéticos más sostenibles, con el fin de reducir al máximo las emisiones a la atmósfera”, argumenta Juan Carlos López, gerente nacional de mercadeo de Dinissan.

Por eso mismo se ha dispuesto a vender más de 500.000 automotores EV en todo el mundo, y en el país, particularmente, se ha encargado de poner en el centro de la escena a la segunda generación de uno de los modelos mejor equipados, para así ganarle la ‘batalla’ a la contaminación, bajar la dependencia al petróleo y recibir una lista de beneficios gubernamentales, como la reducción de impuestos y movilizarse sin ningún tipo de restricciones, por citar solo algunas de las ventajas.

Liviano como una hoja

Esta referencia no es otra que el Nissan Leaf, un competidor sin la más mínima piedad, pues llegó arrasar con otras propuestas ‘de peso’ con su poderosa autonomía –quizás la más alta del mercado– de 325 kilómetros en ciudad, 291 en carretera y 313 en ciclo mixto, de acuerdo con la medición realizada en 2019 por el Centro de Experimentación y Seguridad Vial, Cesvi Colombia, que le permite extralimitarse de las fronteras de la ciudad y, más bien, arribar a otros destinos sin problemas.

El Nissan Leaf incorpora un paquete de seguridad que introduce ABS, EBD, airbags, controles de tracción, alerta de punto ciego, mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado trasero y frenado autónomo, entre otras cualidades. Foto: Cortesía

Para tal fin, el modelo –proveniente de Sunderland (Reino Unido) en una única versión– se vale de un motor netamente eléctrico de 147 caballos y 320 Nm de torque, que se alimenta de una batería de ion-litio de 40 kWh. Y no contento con el hecho de darle alivio al propietario, en lo que respecta al constante pago de combustible, cuenta con un modo ECO que se encarga de limitar el rendimiento del motor y fomenta el ahorro de energía.

Conducirlo es una experiencia única y estable, gracias a que cuenta con un bajo centro de gravedad que le confiere una óptima maniobrabilidad y un funcionamiento silencioso. Sin embargo, este automóvil –con carácter fuerte y apariencia elegante– también incorpora un paquete de seguridad que introduce ABS, EBD, airbags, controles de tracción, alerta de punto ciego, mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado trasero y frenado autónomo, entre otras cualidades.

Cargarlo no genera inconvenientes, ya que se puede hacer en casa desde un tomacorriente normal o, mejor, “con la utilización de un dispositivo Wallbox, cargador instalado por una empresa certificada en el lugar en donde se estaciona el Leaf, con el que se obtienen tiempos de abastecimiento más cortos y eficientes”, agrega el gerente de Mercadeo.

“No cabe duda, la visión Nissan Intelligent Mobility muestra que las tecnologías avanzadas hacen que hoy conducir sea más fácil y más confiable, y promete que el futuro continuará siendo emocionante y con muchas tecnologías de seguridad, como el Leaf, en pro de una movilidad más limpia y sostenible”, culmina Juan Carlos López.