Carlos Juan Antonio Toro Torres es médico especialista en medicina física y rehabilitación, con años de experiencia en cuidados paliativos y acompañamiento al final de la vida. Esa trayectoria –marcada por el contacto con personas que deben reconstruir su existencia tras una discapacidad severa o enfrentar la muerte– lo llevó a escribir Medicina del alma (Planeta, 2026), una obra en la que la salud deja de ser solo biología para volverse un asunto profundamente humano.
¿Por qué decidió plasmar en un libro su visión de la salud como un territorio que abarca el cuerpo, la mente, las emociones y el espíritu?
CARLOS JUAN ANTONIO TORO TORRES: Mi especialidad me pone frente a personas que no van a recuperarse de sus lesiones y deben rehacer sus sueños a partir de quedar en silla de ruedas o con una discapacidad severa. Eso obliga a mirar a la persona más allá del cuerpo. A esto se suma el trabajo en cuidados paliativos, acompañando a pacientes en el final de la vida. Todo eso me mostró que existen el alma y el espíritu, y que todo está influido por la mente y las emociones. Es decir, ver a la persona íntegra es lo que me lleva al libro como una forma de dejar un legado sobre mi pensar y sentir más profundo en el campo de la salud y la vida misma.
En Medicina del alma planteó una relación profunda entre cuerpo, mente y espiritualidad. ¿Qué consecuencias tiene vivir desconectado de alguna de estas dimensiones?
C.J.A.T.T.: Cuando el ser humano no puede actuar en aquello que le apasiona y le produce amor, los diferentes aspectos de su ser se desconectan: la mente quiere una cosa, las emociones otra, y el cuerpo actúa en una dirección distinta. El resultado inevitable es la enfermedad, psicológica o física. Además, las imposiciones de la sociedad o la familia, cuando no están en concordancia con quien uno realmente es, producen agotamiento, miedo, ansiedad y estrés. Y eso también enferma.
¿Cree que hoy las personas están normalizando formas de agotamiento que terminan enfermando silenciosamente?
C.J.A.T.T.: Sí. Ocurre porque no sabemos decir no, porque dejamos de ser nosotros mismos para cumplirles a otros. Un ritmo de vida frenético conduce a emociones negativas que enferman. El agotamiento llega silencioso, trayendo el malestar detrás. Aunque ese malestar es en sí mismo una señal para caer en cuenta de lo que estamos haciendo mal y cambiar los hábitos para recuperar el bienestar.
En el libro aparece la idea de que muchas veces se tratan síntomas, pero no las causas profundas del malestar. ¿Qué hace falta para que la salud vuelva a entenderse de manera más humana e integral?
C.J.A.T.T.: En el libro hablo del diagnóstico total: cuando hay una enfermedad física, siempre hay aspectos emocionales que influyen en que se mantenga o mejore, pensamientos y creencias que aceleran o perpetúan la recuperación, y una conexión espiritual que da fortaleza. Querer eliminar un síntoma sin reconocer lo que hay detrás es el mejor camino para que la enfermedad aparezca después con mayor gravedad. La humanización comienza cuando el médico reconoce que quien tiene enfrente es un ser con sentimientos, pensamientos y creencias espirituales.
Hoy existe una industria enorme alrededor del bienestar. ¿Qué tan lejos estamos de comprender realmente qué significa estar sanos?
C.J.A.T.T.: Bastante lejos. Estar sano es ser uno mismo: pensar por uno mismo, actuar por uno mismo, sentir por uno mismo, y desde ahí querer ser cada vez un mejor ser humano para aportar a la sociedad y al planeta. Y, paradójicamente, lo que más nos aleja de eso es seguirle el juego a la industria –rutinas, suplementos, terapias– sin ponerle atención a lo que el cuerpo realmente expresa. El cuerpo habla con sensaciones de alegría, liviandad y flexibilidad cuando vamos por buen camino, y con tensión y rigidez cuando no. Aprender a escucharlo es aprender a escoger individualmente lo que nos sirve, porque no se puede generalizar que un método dado funcione igual para todos.
Después de escribir Medicina del alma, ¿cuál es la reflexión más urgente que deberían hacerse hoy las personas sobre su manera de vivir y cuidarse?
C.J.A.T.T.: Que seamos honestos con nosotros mismos y aprendamos a reconocer cuándo actuamos por miedo y cuándo por amor, porque ahí está la diferencia entre enfermarnos y construir una vida más compasiva. Quiero que el libro ayude a ser más conscientes de cómo construimos nuestra salud y de que somos nosotros mismos quienes debemos tomar las decisiones ante la salud y la enfermedad.