Un día como hoy, primero de abril, antes de iniciar un partido de Champions League entre el Real Madrid y el Borussia Dortmund, se cayó un arco en el estadio Santiago Bernabéu de España, lo que retrasó por más de una hora el inicio del encuentro de semifinales donde el conjunto blanco terminó derrotando 2-0 a los alemanes. De acuerdo con medios españoles, ese 1 de abril de 1998 todo estaba listo para que iniciara el esperado encuentro de ida. Los equipos ya estaban en formación y sonaba el himno de la Champions League, mientras algunos hinchas empezaban a señalar una de las áreas del estadio, pues se había caído la portería sur del Bernabéu.

En efecto, una parte de la hinchada del Real Madrid había tumbado el arco, luego de que se subieran a la valla metálica que había en ese momento detrás de la portería. Por lo tanto, uno de los postes de este terminó partiéndose. En medio del curioso incidente que por fortuna no dejó personas heridas, el árbitro holandés llamado Van Der Ende era ajeno a lo que había ocurrido y solo se enteró hasta finalizado el sorteo de los campos. Aunque los operarios del estadio trataron de arreglar el daño con un taco de madera, rápidamente comprobaron que no funcionaba, lo que obligó al árbitro a posponer el partido mientras traían otra portería, pues para esa época no era obligatorio que los estadios tuvieran arcos de repuestos. Durante ese tiempo los alemanes le pedían al juez la suspensión del partido.  De tal modo, se hizo necesario que Agustín Herrerín, quien en ese momento era ayudante del Real Madrid, y que años más tarde sería delegado de campo del club durante casi 20 años, fuera hasta la antigua Ciudad Deportiva del conjunto merengue (situada en el Paseo de la Castellana y a 2km del estadio) para traer otra portería.

Al llegar a la antigua Ciudad Deportiva, entre más de 10 personas lograron subir la portería a un camión y transportarla rápidamente al estadio Santiago Bernabéu. Al llegar el arco al templo deportivo, miles de hinchas solo aplaudían y celebraban que finalmente no se iba a suspender el partido. En ese encuentro de ida los goles del Real Madrid ante los alemanes fueron obra de Fernando Morientes y Christian Karembeu.