Este artículo forma parte de la edición 166 de ARCADIA. Haga clic aquí para leer todo el contenido de la revista. ¿Sus memes y píldoras de humor son una línea de trabajo editorial? Sin duda. Sus dinámicas son por supuesto distintas a las tradicionales. Mucha información almacenada está lista para ser publicada, con la posibilidad de modificarla, quitarla o, lo que más detesto, que la censuren. El contenido que Caín Press comparte en Instagram (@cainpress) tiene un lado político que hace ver la realidad desde el humor y el absurdo. Sí, la idea de fondo es desmantelar las narrativas suavizadas y tranquilizadoras con que el gobierno, los medios y, en general, los discursos oficiales prometen una realidad mejor. No digo que la realidad no pueda transformarse, pero los discursos tranquilizadores que vienen desde el poder están pensados para que no pase nada; para que todos nos calmemos y todo quede igual. La idea de esos memes es, por decirlo de alguna manera, hacerles zancadilla a nuestros mitos más tranquilizadores. ¿Con qué criterios cura sus memes? Aunque quisiera poder ser más autoritario y dictatorial, muchas veces depende del ánimo exterior: de las redes, de que se cayeron unos soldados, de que Duque les rindió homenaje a los héroes de la revolución china, y así. ¿Qué meme ha tenido la mejor respuesta del público? El de Duque rindiendo homenaje a los héroes de la revolución china. Y de los que no son nuestros, una foto de un habitante de calle montando en una de esas patinetas eléctricas que están tan de moda.
¿Proyectos como este pueden desacralizar los libros y darle otro aire a la industria editorial? Cómo será de inmunda la sacralización de los gremios que cualquier flatulencia se convierte en un aire refrescante. Hay que producir y publicar más contenidos de esta línea para evitar a toda costa que quienes tienen buena conciencia mueran en paz. Siga a Caín Press en Instagram por aquí