En China, a pesar de que la producción crece todavía a tasas anuales superiores al 7 por ciento, existe una gran preocupación por la reciente desaceleración de la economía. El PIB de este país _que llegó a crecer por encima del 9 por ciento hace tres años_ parece estar en pleno descenso, por lo que el gobierno ha tomado todo tipo de medidas para generar tendencias de crecimiento. La semana anterior el ministro de Finanzas anunció que se aplicará un impuesto de 20 por ciento a los ahorros en ese país con el fin de estimular el consumo. Hoy en día China goza de una de las tasas de ahorro más altas del mundo: cerca de 40 por ciento del producto. Este ahorro está representado en los 715.000 millones de dólares en depósitos que hay en sus entidades financieras, equivalente a cerca de 70 por ciento del PIB. Se espera que la medida entre en vigencia en octubre.