Actualmente estos sectores vistos como cadena van desde refinación de petróleo a fabricación de materias primas (monómeros, polímeros, copolímeros, etcétera), bienes intermedios (placas, hojas, láminas, etcétera) y bienes finales (plásticos, agroquímicos, pinturas y caucho), entre otros. En conjunto representan en la industria manufacturera colombiana el 35 por ciento de la producción, 31 por ciento del valor agregado y 35 por ciento de las exportaciones.La refinación de petróleo en Colombia se concentra en la producción de combustibles y en cuanto a insumos petroquímicos tiene la capacidad de suministrar insumos básicos como nafta, etano, propano, BTX.De otra parte, la puesta en marcha de la Refinería de Cartagena hace dos años con una capacidad de 165 KBDP (mil barriles por día) y la modernización futura de la Refinería de Barrancabermeja, brindan posibilidades para aumentar el nivel de complejidad y diversidad de la cadena. De esta manera, Colombia tiene una oportunidad de producir materias primas como el etileno, propileno y otros productos intermedios de la cadena.Se debe desarrollar la industria para impulsar la competitividad de sectores intermedios como plásticos, agroquímicos, pinturas y caucho, y contar con productos con mayor valor agregado, alto potencial exportador y que son insumos claves para la agroindustria alimentaria, la construcción y el sector cosméticos, entre otros, cuya demanda futura tiene perspectivas positivas de crecimiento.La capacidad potencial existe, la demanda crece, las oportunidades son muchas, pero también son muchos los desafíos. Algunas de las brechas por superar están relacionadas con capital humano especializado, investigación y desarrollo, sostenibilidad ambiental, desarrollo de industrias soporte, suministro eficiente de energía, infraestructura y temas arancelarios, entre otros. Para avanzar en la consolidación de esta cadena, es clave apropiarse de la visión de cadena de valor, que facilite el flujo de información y conocimiento entre los sectores relacionados, y permita superar de manera conjunta con el gobierno las brechas de competitividad, productividad e información de una forma integral.Es necesaria una estrategia conjunta que permita aprovechar al máximo las capacidades de las refinerías de Cartagena y de Barrancabermeja que están unidas por el río Magdalena, la competitividad de los puertos del Caribe y del tejido productivo existente en industrias de la cadena, especialmente la gran capacidad de transformación de polímeros por parte de nuestras plantas.Con lo anterior, se pueden desarrollar encadenamientos productivos que estimulen la creación de nuevas empresas, mayor inversión, impulso de economías de escala, innovación, transferencia de tecnología, buenas prácticas y, en general, un proceso de modernización funcional y de aprendizaje conjunto que facilitaría adquirir las capacidades productivas necesarias para insertarnos eficientemente en las Cadenas Globales de Valor.Auge industrialLos proyectos que se han implementado en la bahía de Cartagena han hecho de ese puerto un epicentro del comercio marítimo, el cual ha atraído las inversiones de varias empresas. Solo el sector petroquímico, de la mano de Reficar, ha desembolsado 8.016 millones de dólares. Así mismo, planes industriales como ampliaciones de muelles, dragados y fortalecimiento de diques, a cargo de otras empresas y alianzas público-privadas, suman otros 3.000 millones de dólares al consolidado inversionista de la bahía.*Presidente de la Andi.