Es el nombre más conocido de la productora de chips y procesadores Integrated Electronics que, siguiendo la ley de Moore, logró duplicar cada dos años el número de transistores de un microprocesador y definió así el ritmo del desarrollo de la computación del último medio siglo. Nada de esto habría sido posible sin la curiosidad, la creatividad y el emprendimiento de su fundador Andrew Grove, que murió el pasado 21 de marzo.