Pero estas joyas de la taxidermia no tienen mucho que ver con los trofeos de caza: ya sea en un escaparate de los Campos Elíseos o en un salón particular, reinan en tamaño natural, como sorprendidos en su estado natural. En una peluquería de París, el australiano David Mallett, que peina a estrellas y famosos, instaló un avestruz, dos pavos reales blancos y una pantera. A otros decoradores les encantan las quimeras, esos animales híbridos inspirados por las leyendas y la mitología, pero los que están más de moda son los insectos, los pájaros y los grandes mamíferos. "Cada vez más, la gente es consciente de la fragilidad de la naturaleza, de su destrucción [...] Quieren observar como nunca el mundo vivo y apropiárselo para comprenderlo", explica Louis Albert de Broglie, presidente de Deyrolle, la principal tienda de taxidermia y entomología de París. "Las casa de lujo como Hermes o Vuitton lo comprendieron perfectamente, y saben que no existe materia prima sin productos naturales y que toda creación proviene del mundo vivo", añade. AFP/D.com