El miércoles, el líder opositor Henrique Capriles estuvo seis horas “sitiado” en el aeropuerto de la isla por supuestas “bandas armadas”, según reportó él mismo por Periscope. El hecho contrasta con el ‘cacerolazo’ de la semana pasada, cuando los isleños corretearon al presidente Nicolás Maduro, quien ordenó apresar al periodista que grabó la absurda escena, Braulio Jatar. Tal parece que la tensión política en Venezuela finalmente está empujando a la gente a tomar acción, hasta en un antiguo bastión del chavismo y paraíso caribeño como Isla Margarita.