Me hace sentir orgullosa trabajar en un medio y cubrir una fuente que hasta hace pocos años dominaron los hombres. Con el paso del tiempo en este oficio he podido demostrar que sí se puede dar un concepto deportivo con feminidad sin que esto signifique perder la pasión. Así he cantado goles en el Mundial de Sudáfrica, gritado la victoria de Mariana Pajón en los Olímpicos de Londres, o superado las dificultades para cubrir el mundial de baloncesto por las calles de Turquía, país islámico de cultura patriarcal. Siempre he admirado y respetado el trabajo de los periodistas deportivos. Hoy puedo debatir con mis compañeros de profesión, de igual a igual, sin sentir que libro una lucha de géneros. Me siento respetada y querida por ellos, y esto hace que cada día sea más exigente conmigo misma y quiera ratificarme como una gran profesional en este medio.Mi sello personal se encuentra en mi capacidad para abordar una noticia desde un ángulo diferente. Los hechos, la reportería, el conocimiento y las estadísticas son herramientas, pero no la verdad absoluta. Yo intento informar a los televidentes con un lenguaje sencillo y entendible, lejano de las canchas donde pontifican los eruditos y expertos del medio deportivo. Noté que, como comunicadores, habíamos dejado en el olvido a las mujeres y a los hombres que disfrutan de los deportes de una manera distinta, a esos televidentes que no les interesan los conceptos tácticos y técnicos. Debíamos ser más incluyentes.De esta manera pudimos conectarnos con las mujeres y los niños que se alejaban de la pantalla cuando sus parejas o padres veían un partido de fútbol. ¿Por qué? Si el fútbol es una manera de unirse. Al acercarnos a este y a otras disciplinas de una manera más desenfadada, hemos logrado que quienes huían del televisor cuando empezaba un encuentro futbolero, se queden ahí, junto a sus familias, disfrutando del espectáculo. Esta, por ejemplo, es una de mis diversiones favoritas con mi hija Guadalupe.Hoy veo con alegría que en la mayoría de programas deportivos siempre hay al menos una mujer entre sus panelistas. Por eso me siento orgullosa de ser, en gran medida, una de las pioneras, una de las periodistas que abrieron la puerta para que cada vez más mujeres cubramos deportes. Hemos demostrado que nos podemos sentir empoderadas, sin ruborizarnos, en un mundo hace años vedado para nosotras.*Presentadora de DirecTV y Win Sports