Los venezolanos vivieron hasta la última semana en una 'montaña rusa'. La Asamblea Nacional Constituyente cumplió al pie de la letra los deseos del presidente Hugo Chávez y aprobó finalmente los 395 artículos de su proyecto de Constitución, el texto más extenso del mundo, en un tiempo récord de 48 horas.La velocidad supersónica de la escena política venezolana en los últimos días arrastró y se convirtió en el impulso inicial de la campaña para el referéndum del 15 de diciembre, en el que con el gobierno y sus partidarios a favor y otros en contra, se decidirá el futuro ordenamiento político del país. Ese certamen será el quinto comicio celebrado por los venezolanos en apenas un año. Para muchos semejante ritmo atenta contra la credibilidad y el entusiasmo de los votantes. Pero estos son los tiempos del estreno de la V República, la Bolivariana de Venezuela y, como parece demostrado, nada es capaz de frenar el ímpetu de la nueva historia.El proyecto constitucional personal del presidente Hugo Chávez, pues él mismo lo ofreció en las elecciones del año pasado, lo promovió, lo convocó y hoy llega a feliz término, "va a ser un modelo para el mundo", según sus propios vaticinios. Fiel a su estilo, Chávez ha sido el primero en montarse en la "montaña rusa" para dirigir la campaña y "derrotar" en las urnas con "plomo grueso" a todos los que se oponen a su Carta Magna.Todas las armas propagandísticas están servidas en la mesa. Dos frentes bien definidos y antagónicos se han conformado para luchar por el 'Sí o el 'No' de la nueva Constitución. Pero además en la boleta electoral se incluirán dos preguntas adicionales, en las que se consulta la decisión de los electores acerca de si están dispuestos a convocar nuevas elecciones para elegir al Presidente y al gobernador de cada estado.Con el nuevo texto constitucional quedan automáticamente disueltos o borrados del mapa un día después del referéndum el actual Congreso y el Poder Judicial. Su integración, adaptada a las nuevas disposiciones públicas, se hará en una votación popular conjuntamente con las del Presidente y gobernadores.Estas 'megaelecciones' (cinco en una), como ya se las denomina, están previstas para el primer trimestre del próximo año. Preocupado como está por el incremento del 86 por ciento de la pobreza, el 22 por ciento del desempleo y el acoso de la delincuencia el elector venezolano todavía no se ha percatado de la magnitud de lo que está en juego en las urnas en diciembre.Entretanto la Asamblea Constituyente ha impuesto un régimen de transición para llenar el vacío institucional que se produce en estos casos. Sus funciones se prolongarán hasta el 2 de febrero próximo, fecha en que concluyen los seis meses para lo cual fue nombrada. Un 'congresito' de 11 parlamentarios del Congreso actual se ocupará de aprobar unas 30 leyes pendientes en los 90 días siguientes hasta que se elija la futura Asamblea Nacional unicameral.La Iglesia ha alertado sobre el peligro de que los electores vayan a votar casi a ciegas. "La gente no tiene idea de las cosas que están en juego", señaló el presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, monseñor Baltasar Porras. Aunque los prelados han exhibido cierta neutralidad en el polémico texto, no sin antes criticar el fuerte peso del Estado sobre la sociedad, también harán su propia 'campañita' en los templos cuando llamen al voto de conciencia y abran los ojos de los feligreses, como sugirió el subsecretario de la Conferencia Episcopal, Pedro Freites.Pero los dos frentes del 'Sí' y 'No' han radicalizado su campaña en vista de que no hay vuelta atrás para rectificar la Carta Magna que sepultará la IV República.No obstante la tendencia favorable podría aumentar dada la intensidad con que 127 de los 131 constituyentes proclives al gobierno con el presidente Chávez a la cabeza empezaron su movilización en todos los rincones del país para promocionar las bondades de su proyecto constitucional. El frente del Polo Patriótico sacó el símbolo de la boina roja, utiliza los medios de comunicación estatales y privados, Internet, videoconferencias, mítines, caminatas en los barrios y plazas. Y acusa a los opositores de ser "neoliberales salvajes" culpables del desastre actual.Los del frente 'No', en cambio, acusan a los chavistas de "neopopulistas y demagogos", "socialistas retrógrados", de "empobrecer a los venezolanos", de "conducir al país a un desastre mayor" y otras lindezas. En esta orilla se han unido los partidos tradicionales, los gremios empresariales, organizaciones civiles, intelectuales y profesionales que, por su lado, bombardean por los medios e Internet. Pero pocos se hacen verdaderas ilusiones ante el bólido político que comanda, sin intenciones de disminuir su velocidad, el presidente Hugo Chávez. nA la medida de ChávezEl escritor e historiador Manuel Caballero califica de curioso el texto porque todo "el batiburrillo armado con la Constituyente fue para aprobar un solo artículo: el de la reelección de Chávez, y lo han demostrado en las discusiones y la irresponsabilidad con que los constituyentes han levantado la mano"."Ellos, dijo Caballero a SEMANA, han producido un documento absolutamente inaplicable aquí y en Pekín. Ni siquiera es un neopopulismo salvaje, es chavista hecho a su medida. Es mejor que no se divulgue mucho porque vamos a ser el hazmerreír del mundo.La indigencia intelectual de los chavistas que se refleja en la Constitución hizo que algún imbécil propusiera que la corrigiera García Márquez. "Me gustaría que los constituyentes fuesen sinceros. Han utilizado el nombre de Bolívar para endiosar al gobernante. Mejor hubieran llamado la República Chavista de Venezuela."Soy escéptico en cuanto a los aspectos positivos del texto. Chávez es un aventurero sin principios y ya lo veo prendiendo velas a la globalización. No me gusta pronosticar cuánto tiempo puede durar la nueva Constitución pero Hitler pretendió perpetuarse 1.000 años y sólo duró 12 años en el poder".Lo nuevo de la Carta* Cambio de nombre: República Bolivariana de Venezuela.* Reelección presidencial inmediata de seis años cada período.* Una sola vuelta presidencial por mayoría simple.* La decisión de los ascensos militares en manos del Presidente.* Un vicepresidente designado a dedo por el Presidente.* El Presidente tendrá la facultad de disolver el Parlamento.* El Congreso se convierte en Asamblea Nacional unicameral.* La Asamblea Nacional será sólo de diputados de 160 miembros.* Los militares tendrán derecho al voto.* Las cuatro armas quedan unificadas en una sola Fuerza Armada Nacional.* Las funciones de los militares abarcarán actividades relacionadas con el desarrollo.* Se consagran expresamente todos los derechos humanos y civiles.* Nacen dos poderes adicionales: el Ciudadano y el Electoral.* La descentralización queda sujeta a un nuevo federalismo.* Al sector privado se le abre una ventanilla en la industria petrolera, que será materia de reglamentación.* Lo mismo en la seguridad social.* Se garantiza la seguridad social igual para todos.* Se garantiza la gratuidad en educación, salud y vivienda.* El Banco Central queda bajo el control de la Asamblea Nacional.* La Constitución declara nulos los tratados y laudos arbitrales 'viciados'.* Los funcionarios electos quedan sujetos a la revocatoria del mandato por referéndum.* La Corte se convierte en un Tribunal Supremo con cinco salas.* Se elimina el Consejo de la Judicatura.* Se protege la maternidad desde la concepción.* Se exige que la información sea veraz, oportuna e imparcial.* Se reconoce la libertad de cultos* Se reconoce a las etnias indígenas como pueblo.* Se permite la enmienda constitucional.A favor del 'Sí'A favor del 'Sí'El constituyente Hermann Escarrá, ideólogo del proyecto constitucional, considera que es equilibrado, balanceado y de avanzada, especialmente en los derechos humanos. "Está entre las primeras del mundo", dijo a SEMANA."Voy a hacer campaña por el 'Sí' pero lamento que no toda la Constitución sea hermosa. Tiene fallas y voy a ser objetivo. No me gustó que se cambiara el nombre de Venezuela. Esto va a crear problemas políticos. La gente va a ver que la Constitución es de un solo sector. Todas las Constituciones que no tienen consenso tienen poca duración."En lo económico y social no se logró una consolidación de lo que era la reducción del Estado. Las economías modernas están evolucionando hacia un sistema mixto de mercado y más libertad a la sociedad. En lo federal se contradice con el sistema unicameral del Parlamento. Eso es grave porque no tenemos una cultura del régimen de Asamblea. El sistema de enmiendas permite que el texto sea flexible".Un modelo para muchosEl constituyente Alfredo Peña, periodista, ex ministro de la Secretaría de la Presidencia de Chávez, es un firme defensor de la Constitución. "Es de avanzada en lo económico, sin duda, en lo macroeconómico que procura la estabilidad monetaria y fiscal, que obliga a un entendimiento entre el Banco Central y Finanzas, se fijan metas, objetivos y que sea conocido por el público."No sé si será un modelo para el mundo pero sí para muchos países. Hay libertad para la iniciativa privada, el comercio, la prensa, el trabajo, los fondos de pensiones y queda una ventanita para la participación privada en ciertas áreas de la industria petrolera. El Estado podrá vender algunas acciones de sus filiales petroleras y hacer cualquier tipo de negocios. El Estado asume compromisos sociales pero eso se logrará en cinco años. Es austero en lo económico y severo con el endeudamiento público".Los jinetes del 'No'Tan pronto terminó la Constituyente su tarea cuatro de los miembros más célebres decidieron emprender la batalla por el 'No'. Sin parecerse a los 'cuatro jinetes del Apocalipsis', Jorge Olavarría, Allan Brewer Carías, Claudio Fermín y Alberto Franceschi, "juntos pero no revueltos", como dijo Brewer, comenzaron la cruzada por el rechazo. Los cuatro hablaron con SEMANA.Brewer lamenta que el proyecto "no asegura la transformación del sistema. No puedo votar por una Constitución que cambia un centralismo por otro, cambia una partidocracia de partidos viejos por otra de partidos nuevos, acentúa el estatismo y mezcla el presidencialismo con el militarismo".Jorge Olavarría considera que es "la peor involución constitucional de la historia venezolana. Parte del supuesto de que el Estado es un ente de recursos inagotables que puede atribuirse funciones para las cuales no tiene los recursos ni los medios humanos. Es inviable e insincera. Proclama la democracia pero sienta las bases para el tutelaje militar bajo un concepto de seguridad propio del Cono Sur".Para Alberto Franceschi , "es un deber decir 'No' a una Constitución que nos hará más pobres y atrasados y que no es de los venezolanos sino de los chavistas y para los chavistas. Esto ha servido para legalizar la pretensión de Chávez de eternizarse en el poder".El ex candidato presidencial Claudio Fermín se sumó porque el texto "le propina una puñalada a la descentralización". No le ha gustado para nada la adopción de un Parlamento unicameral, se quejó de que no hayan aprobado la doble vuelta presidencial y cuestionó el poder que se le confiere al Presidente para disolver el Parlamento.