Frente a las angustias de los ahorradores del Upac la Corte Constitucional volvió a hacer una de las suyas: tumbar el sistema argumentando un vicio de procedimiento. Pero al estilo de las cortes de Alabama, que condenan a los reos a muerte pero que disponen que su sentencia sólo se ejecute seis meses después, con el Upac pasará lo mismo: que sólo se morirá dentro de seis meses, aunquelas consecuencias del fallo comenzaron a sentirse inmediatamente. Y son tan delicadas que cabe analizarlas, una por una, con la esperanza de que ningún sector perjudicado con la decisión de la Corte se me quede por fuera.Los deudores: la forma como la Corte Constitucional viene amenazando con intervenir en el Upac y las declaraciones 'social-jurídicas' de sus magistrados han producido entre los deudores la equivocada impresión de que el perdón de sus deudas y la salvación de sus viviendas está solamente pendiente de un fallo. Y que si ese no fue el de la semana pasada, que declaró el Upac inconstitucional por un vicio de fondo, lo será el siguiente, en el que la Corte se ocupará de la constitucionalidad de cobrar intereses sobre intereses. Mientras tanto las obligaciones existentes en el sistema Upac siguen exactamente iguales, pero la frustración de los deudores va en aumento. Ojalá que de ella no se derive una cultura del no pago que empeoraría su ya muy gravosa situación.El Banco de la República: la Corte Constitucional ha anunciado que los miembros de la Junta Directiva del Banco podrían ser investigados por estar incumpliendo con la orden de amarrar la tasa del Upac a la inflación y no a las variaciones en las tasas de interés. Lo cierto es que el Banco cumplió la orden de la Corte de inmediato, pero la corrección se está calculando con base en promedios para evitar que ella se haga tremendamente volátil. A los magistrados de la Corte eso no les gusta. Parece que en materia de corrección monetaria saben más que el Banco.Los ahorradores: la tendencia es a mirar sólo el problema del Upac como una moneda de una sola cara: la de los deudores. Pero esta moneda tiene dos caras, y la otra es la de los ahorradores, que son los que ponen los 16 billones de pesos que alimentan a las corporaciones de ahorro y vivienda. ¿Qué sucedería si esos ahorradores se espantaran por cuenta de la decisión de la Corte? El Banco de la República, por otro lado, ha acatado la decisión de amarrar el Upac a la inflación, pero con equilibrio entre ahorradores y deudores. Si el único determinante es la inflación, los ahorradores se verán obligados a escoger entre el 9 por ciento de interés que les ofrecerán en las corporaciones y el 17 por ciento que obtendrían en un banco. ¿Cree la Corte que en estas condiciones sobreviviría en Colombia el crédito de vivienda?Las corporaciones: si ya de por sí estaban en estado de semiparálisis, la incertidumbre que produce haber condenado a muerte al Upac dentro de seis meses incidirá de manera categórica en la decisión de las corporaciones de otorgar préstamos, y de los usuarios de solicitarlos. Por lo demás, que sigan prestando plata para comprar vivienda depende de la liquidez de la economía, que a su vez depende de la claridad de la política del crédito para vivienda. Después del fallo de la Corte dicha política no puede ser más oscura. ¿Qué entidad se atreverá a otorgar créditos a largo plazo si en pocos meses tendrá que cambiar las condiciones?La construcción: lejos de estar cerca la reactivación de este sector, la decisión de la Corte aumenta la desconfianza de los usuarios en los mecanismos para obtener vivienda, lo que sugiere que si la demanda sigue frenada la reactivación de la construcción en Colombia se ve cada vez más lejana.La Corte: nuevamente la seriedad de la Corte Constitucional con base en la certeza jurídica de sus fallos ha quedado en entredicho. (Ya había sucedido lo mismo en el caso de la senadora Viviane Morales). En más de 10 fallos anteriores dicho organismo había ratificado la constitucionalidad del Estatuto Financiero, con lo cual se suponía que ya el asunto había hecho tránsito a cosa juzgada y no admitía nuevas interpretaciones. Pero ahora resulta que los 16 billones de pesos que los ahorradores tienen en el sistema Upac podrían comenzar a dar bandazos en la economía colombiana, porque dizque no hubo una ley marco para incorporar unas medidas del Upac en el Estatuto Financiero.En conclusión, el 'inciso' que descubrió la Corte para sepultar el sistema Upac tiene consecuencias delicadas para todo el mundo y ningún beneficio claro para nadie. Y surge entonces la reflexión que corresponde a esta situación. De las decisiones de la Corte Constitucional, ¿quién podrá defendernos?