La máxima sensación de la literatura en lengua inglesa es Joanne Kathleen Rowling, creadora de Harry Potter, cuyas novelas se venden como pan caliente.La vida de la escritora británica Joanne Kathleen Rowling parece sacada de un cuento de hadas. Hace siete años era una madre sola, desempleada, que pasaba sus tardes refugiándose del frío en los cafés de Edimburgo donde escribía mientras su bebé dormía. Hoy, acreditada con la publicación de tres de los mayores best sellers de todos los tiempos, esta autora de 34 años está ubicada en el 25º lugar de la lista de Forbes de las celebridades más poderosas. La publicación de Harry Potter and the goblet of fire, su último libro de la saga del niño mago Harry Potter (ver recuadro) fue todo un acontecimiento. El libro se puso a la venta el sábado 8 de julio y en un fin de semana la cadena Barnes & Nobles vendió más de 500.000 copias en sus librerías y su página web, cifra que no incluye los 360.000 que vendieron antes de que saliera al mercado. La cadena Borders Group reportó 200.000 libros vendidos en ese fin de semana. Muy pronto el fenómeno lllegará al cine y a objetos de consumo tales como muñecos, loncheras y cuadernos.Hace siete años Joanne Kathleen Rowling era una madre sola, desempleada, que pasaba sus tardes refugiándose del frío en los cafés de Edimburgo donde escribía mientras su bebé dormía. Hoy, acreditada con la publicación de tres de los mayores best sellers de todos los tiempos, esta autora de 34 años está ubicada en el 25º lugar de la lista de Forbes de las celebridades más poderosas. El mes pasado recibió la Orden del Imperio Británico durante la celebración del cumpleaños de la Reina. A comienzos de junio viajó a Dartmouth College a recibir su primer grado honorario. Allí la alcanzó el periodista de Newsweek Malcolm Jones para una entrevista exclusiva con este personaje tan esquivo ante la fama.Jones: ¿Ha alcanzado ya su punto culminante la moda generada por sus libros?Rowling: No lo sé. Pensé que había alcanzado su tope con el tercer libro: "Prisionero de Azkaban", pero no fue así. No podemos seguir así por siempre. En algún momento las cosas tendrán que calmarse. La película no va a ayudar precisamente a que se aplaquen. La etapa de producción comenzará este otoño y el libreto está prácticamente terminado. Aún estamos trabajando en pequeños detalles.Jones: ¿Qué tanto control tiene usted sobre la película?Rowling: Yo no lo llamaría control. Estoy consciente de que he sido invitada a dar mis opiniones. Sin embargo no tengo ningún derecho a presentarme bruscamente a decir cualquier cosa. Lo que hice fue vender el libro a personas en quien confío y hasta el momento mi confianza ha sido totalmente correspondida. Estamos buscando un reparto totalmente británico. Al comienzo eso pareció imposible. Muchos directores consideraron que eso no funcionaría de ningún modo. En este momento las cosas están marchando muy bien. La gente tiene que entender que nadie se siente tan comprometido como yo con estos personajes y que si algo sale mal seré la más afectada.Jones: ¿Ya han terminado el casting? Aunque todavía hay algunas personas recibiendo ofertas, ¿puede decirse que ya ha terminado el casting?Rowling: No. El propio Harry ha sido un personaje muy difícil de representar. Es como Scarlett O'hara. Encontrar un niño que pueda encarnarlo ha sido tan difícil como encontrar a Vivien Leigh. Acabo de decirle al grupo que simplemente cuando lo encontremos sabremos que es él. Actualmente me dedico a caminar por Londres y Edimburgo mirando a los niños al pasar y preguntándome ¿será o no será? Podría ser, uno nunca sabe. De pronto un día de estos abordo a un niño por allí y le pregunto "¿Puedes actuar? Tienes que venir conmigo ¡Taxi!"Jones: Hasta ahora los padres e inclusive muchos niños están felices de que no se hayan comercializado los personajes en forma de muñecas, juguetes, loncheras. Sin embargo eso está a punto de cambiar...Rowling: Lo sé, lo sé (dice esto con expresión de cansancio). Warner Brothers me ha suministrado mucha información. Me ha apabullado la cantidad de elementos que me han dado para analizar este tema y la cantidad de reuniones a las cuales he asistido. Sé por qué ocurre todo esto: es porque allá afuera hay muchísimos niños que quieren ver las cosas a mi modo en vez de mirarlas a su manera. Lo único que puedo decirles a las personas que están preocupadas por la comercialización es: "Por favor, confíen en mí, estoy de su lado".Jones: ¿Tenía usted en mente alguna audiencia en especial cuando escribió estos libros?Rowling: Yo. En realidad jamás me senté a pensar "¿Qué les gustará a los niños?". Lo que ocurrió fue que la idea me fascinó a tal punto cuando se me ocurrió que pensé que sería delicioso escribirla. De hecho no me gusta la fantasía. O, mejor dicho, no es que no me guste sino que no he leído mucha literatura fantástica. Eso sí, leí "El Señor de los Anillos". Lo leí cuando tenía 14 años. No leí "El Hobbit" sino hasta después de los 20, mucho más tarde. Ya para entonces había empezado a escribir "Harry Potter" y alguien me obsequió el libro y pensé "Sí, yo debería leer esto", porque la gente me decía todo el tiempo "Ha leído "El Hobbit", por supuesto." Y yo respondía "No". Entonces pensé "Bueno, voy a leerlo". Lo hice y fue maravilloso. (Sonríe tímidamente). Al escribir "Harry Potter" pasó bastante tiempo antes de que me diera cuenta que estaba escribiendo fantasía, porque soy bastante lenta para percatarme de ese tipo de cosas. Estaba tan embebida en mi trabajo, que cuando ya había completado dos terceras partes de la obra pensé súbitamente: "Esto habla de unicornios. ¡Estoy escribiendo fantasía!"Jones: ¿Por qué son tan buenos los ingleses para escribir fantasía?Rowling: (Se ríe) La Gran Bretaña posee la más increíble mezcla de tradiciones populares porque hemos sido invadidos por muchos pueblos diferentes. Muchas supersticiones norteamericanas fueron importadas en bloque desde Inglaterra. Salem es mencionada en el cuarto libro.Jones: ¿Ha obtenido usted ideas de sus lectores?Rowling: No. Los lectores jóvenes son muy generosos. Me escriben y me brindan palabras divertidas que se han inventado y me dicen "¿Puede usarla?". Yo tengo que contestarles diciéndoles. "No. No puedo usarla porque es tuya. Úsala tú."Jones: ¿Contesta usted personalmente el correo de sus admiradores?Rowling: (Contesta con reticencia) Sí. Actualmente recibo ayuda para responder las cartas; pero tengo una serie de criterios para elegir las cartas que atiendo directamente -no sé si debiera decir esto en Newsweek. Hago seleccionar las cartas que quiero responder personalmente y las que yo atiendo por mí misma reciben respuestas manuscritas. Recibo cartas dirigidas al profesor Dumbledore (el director de la Escuela Hogwarts de Brujería y Magia en la cual se desarrolla la acción de los libros) en las cuales le piden - y esto no es broma - que los reciba en Hogwarts. Algunas de esas cartas son muy entristecedoras porque se nota que desean con tanta vehemencia que la historia sea verídica que se convencen a sí mismos de ello. Esas son algunas de las que contesto personalmente.Jones: Su hija tiene actualmente 6 años. ¿Ha comenzado ya a leerle los libros?Rowling: Le había dicho que íbamos a esperar a que tuviera 7 años. Considero que una persona brillante de 6 años puede descifrar el lenguaje; pero que, en términos de los temas, las cosas se vuelven oscuras y miedosas de manera que hay algunas personas de 6 años que pueden resultar perturbadas por eso. Por esa razón es que le dije a mi propia hija que esperáramos hasta que tuviera 7 años. Sin embargo en el colegio la apabullaron. Hubo niños mayores que comenzaron a hablarle incansablemente acerca de Quidditch y ese tipo de cosas sobre las cuales no tenía ni idea, de modo que pensé que no era justo dejarla en Babia y ya comenzamos a leer los libros.Jones: Usted parece haber mantenido deliberadamente una vida sencilla. No se ha comprado muchos carros o un helicóptero. Rowling: La verdad es que no puedo manejar, de modo que los carros hubieran sido un problema (se ríe). Lo mismo el helicóptero. No quiero que nadie piense que soy una puritana. Me gusta gastar mi dinero. Sin embargo la principal diferencia que hay entre lo que yo era hace 5 años y lo que soy ahora es que no tengo preocupaciones financieras. Honestamente pienso que las únicas personas que pueden apreciar lo que siento son aquellas que alguna vez han estado en una situación financiera muy precaria. Si una persona nunca ha experimentado eso supone que lo más fabuloso de tener dinero es que ahora puedo comprarme caballos de carrera o entrar a los famosos clubes nocturnos; pero no. Yo siento una inmensa gratitud por cada día que pasa sin que tenga apremios de dinero.Jones: ¿Le ha significado el éxito restricciones en su vida? ¿Puede caminar tranquila por la calle e ir de compras?Rowling: Sí, totalmente. Es realmente una excepción que alguien se me acerque. No creo que me reconozcan fácilmente. Me encanta poder decirlo. Además, todas las personas que se me han acercado han sido absolutamente encantadoras. Por lo general tienden a ser personas que, obviamente, han leído el libro o cuyos hijos lo han leído y se aproximan para decirme cosas muy amables. Hubo un período en el cual tenía bastantes periodistas a mi puerta y eso era bastante desagradable. No era algo que yo me hubiera imaginado que me iba a ocurrir y no es agradable quienquiera que sea uno. Pero no quiero lamentarme porque sí quise tener éxito en mi vida y ya he sobrepasado mi meta con creces. Jones: ¿Qué tanto le preocupa la idea de que Harry vaya creciendo en los libros?Rowling: Yo quiero que crezca. Quiero que todos vayan creciendo, pero no en una forma que sea desleal con el tono de los libros. Por ejemplo, pienso que sería inapropiado que Hermione quedara embarazada en edad temprana o que uno de los personajes empezara a drogarse porque eso sería un atropello hacia el tono de los libros. Aunque creo que esos temas pueden ser perfectamente bien explorados en la literatura infantil, simplemente resulta que en los libros de Harry Potter no hay cabida para esas temáticas en particular. En el cuarto libro es donde hay la mayor indicación de que están creciendo porque comienzan a interesarse por los jóvenes del sexo opuesto. Aunque en el tercer libro hay algunos indicios de ello, esta vez el tema surge en pleno.Jones: ¿Ha sentido usted alguna presión de parte de los libreros, de los críticos o de los padres de familia para que retire algunas cosas de los libros?Rowling: No, de ningún modo. Tengo una posición muy clara al respecto y sin embargo no he sentido ninguna presión. La literatura infantil es un campo muy interesante y sólo desde adentro se puede percibir verdaderamente toda la fuerza que encierra. Los libros para niños no son libros de texto. Su primer objetivo no consiste en decir: "Toma este libro porque te enseñará tal cosa". Así no debe procederse con la literatura. Usted probablemente aprenderá algo de cada libro que lea; pero tal vez sea solamente cómo reír. No todas las veces tiene que sentir un impacto en el rostro asociado con una moraleja. Pienso que los libros de Harry Potter son libros morales; pero me estremece pensar que haya un niño que tome uno de ellos, se lea tres capítulos y piense: "Ya está, esta es la lección que aprenderé esta vez."Jones: Cada vez que los escritores se vuelven inmensamente famosos atraen las furias de algún grupo reaccionario. En su caso parece que se trata de las personas que la acusan de estimular el culto satánico.Rowling: He visto que eso siempre ocurre con cualquier cosa, por insignificante que sea, que se vuelve popular. En cuanto a la gente que quería acusarme de adoración satánica, he estado dispuesta a argumentar con ellos frente a frente. Sin embargo sé que no voy a cambiar su punto de vista. La única cosa que puedo argumentar y que defendería enérgicamente es que la censura me ofende profundamente. Ellos, por supuesto, tienen todo el derecho de decidir qué lecturas les entregan a sus hijos. Pienso que están desorientados, pero los asiste ese derecho. Sin embargo, en lo que se relaciona con impedir que los hijos de otras personas lean algo, estaría encantada de enfrentarme con ellos y discutir eso. Considero que no tiene ninguna justificación.Jones: ¿La presencia cotidiana de su hija ha cambiado la forma en que usted percibe a los niños? Usted estaba escribiendo para ellos desde antes que ella naciera; pero ¿ha habido cambios?Rowling: Todos los niños que aparecen en los libros y todos los sentimientos consignados en ellos provienen de mis recuerdos. No se basan en nada de lo que mi hija me ha dado. Proviene de mi interior, de los recuerdos que tengo de qué es ser niño. Y, como lo he dicho, mucho de lo que escribo quedó determinado antes de que ella naciera. Pienso que eso es probablemente algo bueno. Recordemos que Christopher Robin fue atormentado hasta su muerte, a los 75 años, por personas que lo veían a través del personaje. No fue muy atinado, eso de hacer figurar al hijo y a sus juguetes con nombre propio en el libro. No quiero que Jessica sea de por vida la hermana de Harry Potter. Ese, en realidad, es mi mayor temor.Jones: ¿Es este el libro clave desde el punto de vista del desarrollo de la historia?Rowling: Sí. Es totalmente central en términos de la trama de la historia.Jones: ¿Será el más extenso de todos?Rowling: No pienso que el más largo será el séptimo. El séptimo será algo así como la Enciclopedia Británica porque voy a querer despedirme. Siempre supe que el cuarto sería largo; pero no pensé que resultara tan extenso. Sin embargo así tenía que ser. No siento ningún remordimiento. Ese era el número de palabras necesario para contar la historia que tenía que contar. Me gusta. Estoy muy contenta con él. Definitivamente es el libro que más trabajo me ha costado hasta el momento. Aunque "La Cámara de los Secretos" me planteó muchos problemas. Curiosamente, parece que entre más trabajo me cuesta escribirlos, más me gustan a fin de cuentas.Jones: ¿Escribir la ha cambiado como persona?Rowling: Sí, me ha hecho más feliz. El terminar los libros me ha hecho más feliz. Antes de escribir los libros de Harry Potter nunca había terminado una novela. Estuve cerca de terminar dos. También me hace feliz saber que puedo lograr aquella cosa para la cual pensé que servía y que no me engañé al respecto. Especialmente porque no sirvo para nada distinto, si he de decir toda la verdad. Soy una profesora moderadamente buena y disfruto enseñando. He realizado trabajos de oficina y cualquiera que haya trabajado conmigo le dirá que soy la persona más desorganizada que ha pisado la tierra. No soy buena para eso y no me siento orgullosa de ello. No considero que sea un rasgo encantador y excéntrico. Realmente debería ser mejor en esas actividades; pero cada vez que intento organizarme me vuelvo un nudo.Jones: ¿Qué hay de los dos libros que antecedieron a Harry Potter?Rowling: Ambos eran para adultos. He escrito prácticamente de todo excepto poesía. Bueno, inclusive he escrito poesía; pero siempre supe que era mala (se ríe). He intentado el drama, algunas historias cortas. Sin embargo, irónicamente, nunca pensé en escribir para niños. Siempre pensé que escribiría para adultos.Jones: Y, sin embargo, en 1990, en ese tren que se había quedado inmovilizado entre Manchester y Londres, usted resultó mirando un potrero lleno de vacas y súbitamente le vino a la mente una imagen de Harry. Esa sí que es una historia mágica.Rowling: En efecto, sí que lo fue. Tuve una reacción física ante la idea, me empezó a invadir la adrenalina, lo cual es el signo de que uno ha tenido una buena idea: cuando se experimenta esa respuesta física, esa sensación inconmensurable. Yo nunca me había sentido así. Había tenido ideas que me habían gustado, pero no de esa manera tan poderosa. Primero surgió Harry, en medio de esa descarga de adrenalina. ¿No sabe que es un mago? ¿Cómo puede ser que no lo sepa? Muy curioso fue lo de la marca en la frente: en ese momento no lo sabía y fue el producto de algo así como una investigación. No sentí que yo me lo hubiera inventado totalmente.Jones: Un tema muy poderoso en esos libros es aquel de la impotencia de los niños; de los niños comunes y corrientes, quiero decir.Rowling: Sí, definitivamente pienso que es por eso que siempre, siempre, siempre habrá libros acerca de magia y del descubrimiento de poderes secretos; de cosas que le permiten realizar actos que normalmente no son posibles. También existe en los adultos. Hay una pequeña parte en uno que desearía poder alterar las cosas externas para que fueran tal como deberían ser. Una de las realidades de crecer consiste en darse cuenta cuán limitado es el poder de uno como adulto también. Siendo niño uno tiene la idea de que simplemente hay que crecer para lograrlo y cuando uno crece se da cuenta que no es tan fácil cambiar las cosas desde aquí tampoco; lo cual no significa que no valga la pena intentarlo.Jones: ¿Ha pensado usted cómo será la vida después de Harry Potter?Rowling: He pensado detenidamente al respecto; pero no he tomado ninguna decisión. Definitivamente seguiré escribiendo. Es literalmente cierto que me siento mal cuando dejo de escribir por un tiempo. Una semana es más o menos la medida del tiempo que puedo dejar de escribir sin empezar a sentirme extremadamente irritable. Es como una fijación. Es algo compulsivo. Sí, se me ocurren ideas; pero podrían resultar todas inservibles.
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La maga
La máxima sensación de la literatura en lengua inglesa es Joanne Kathleen Rowling, creadora de Harry Potter, cuyas novelas se venden como pan caliente.
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6 de agosto de 2000, 7:00 p. m.