DÍA UNO Tania Ganitsky El mundo va a acabarse antes que la poesíay habrá nombres para diferenciar el olvido de la faunadel olvido de la flora.La palabra esqueleto solo se referirá a los restos humanosporque habrá una forma particularde describir el conjunto de huesosde cada especie extinta.Habrá un nombre para designar la última chispa de fuego,un nombre primitivo como el del maízy otro para la transparencia del ríoque muchos se habrán lanzado a atraparal confundirla con sus almas.Las crías nacidas ese día no se tendrán en cuenta,pero la palabra parto sustituirá la palabra ironía que ya habrá sustituidola palabra tristeza.Y habrá un léxico de adioses,porque se dirán de tantas formasque llenarán un libro entero, que es lo que quedará del amor,de la literatura.El mundo va a acabarse antes que la poesíay la poesía continuará afirmando su devoción a lo perdido. DÍA DOS Todos los animales muertos Tomás González No los salvaron los cascos.No los salvaron los cantos ni las plumas.Su agilidad los perdió.Los perdió la velocidad de su carrera,el color de los penachos, el grosor de las corazas,la belleza de su vuelo. DÍA TRES No salgas de tu cuarto Joseph Brodsky No salgas de tu cuarto, no incurras en error. ¿Para qué quieres sol si ahí tienes cigarrillos?Afuera todo es fútil, es especial el júbilo. Solo apúrate al baño pero regresa al cuarto. Oh, no salgas del cuarto, no llames un taxi. Porque, mira, el espacio es solo un corredorque acaba en los fusibles. Si entra, viva, una jovenboquiabierta, solo échala, no le quites la ropa. No salgas de tu cuarto. Finge que estás en quiebra. ¿Qué puede ser más bello que la silla y el muro?¿Por qué dejar el sitio al que regresaríasel mismo que ahora eres o quizá más herido? Oh, no salgas del cuarto. Baila bossa novadesnudo en tu gabán, descalzo en tus sandalias. El umbral huele a cera y a col y tú has escritoya demasiadas letras, una más para qué. Oh, no salgas del cuarto. Dale al cuarto un atisbode cómo se ve. Además, “incognito ergo sum” como dijo la sustancia a la forma.No salgas de tu cuarto. ¿Piensas que aquello es Francia? ¡No seas un tonto! Sé lo que no fueron otros.No salgas de tu cuarto. Dale vida a tus muebles.Fúndete en la pared. Mueve el armario. Aíslateasí de Cronos, cosmos, eros, raza, virus. DÍA CUATRO Siempre Alejandra Pizarnik A Rubén Vela Cansada del estruendo mágico de las vocalesCansada de inquirir con los ojos elevadosCansada de la espera del yo de pasoCansada de aquel amor que no sucedióCansada de mis pies que sólo saben caminarCansada de la insidiosa fuga de preguntasCansada de dormir y de no poder mirarmeCansada de abrir la boca y beber el vientoCansada de sostener las mismas víscerasCansada del mar indiferente a mis angustias¡Cansada de Dios! ¡Cansada de Dios!Cansada por fin de las muertes de turnoa la espera de la hermana mayorla otra la gran muertedulce morada para tanto cansancio. DÍA CINCO casa paterna Fátima Vélez esta cosa liberada de formasparece a simple vistala casa que todos quisiéramos tenerel centro de toda lejanía más cercano es paredes cáscara de un ordenlos objetos contra los pobres rinconeslas pobres ventanaslos pobres estanquesy la vida de los pecesno sabemos dónde va a pararexpulsada de sus formas redondotriangularespor la ira de un padreque no se quita nunca el sombrero eso de allá soy yoesa manera de acercarme al panno podríamos llamarla hambrees la manía de buscar dictados en las formas del brócolilo heredé de los que dijeron: si reconozco la planta venenosa de la no venenosa sobreviviré y hasta revelaré el desastre por venirsi el olfato me basta para seguir el transcurrir de la zanahoriay morderla para cerrar los ojosante el flujo del naranjala absorción del naranja a la altura de una hormigaahora quiere ponerme a trabajarsi ella tuviera mi tamañoharía conmigo a la crudalo que hago yo con esta carne desmechada sin darnos cuenta el refugio huyesin más pared que los deseosde un padreque no se quita nunca el sombrero repetición del día martes una y otra vezrepetición del día domingo una y otra vez si nos acercamospodemos verlo blando saliendo del hornoaroma del miedo a la una en punto DÍA SEIS ejercicio 32 Paulo José Miranday un día despertamoshay un infierno creciendo del estómago hasta la bocalos niños gritan en la callepersiguiendo una pelota y un sol pobreque revuelve los botes de basura arrastra por todo el cuarto una dificultad para respirarlos pájaros cantanyendo y viniendo de los nidos del balcóny el humano busca una ventana dentro de su cuerpoabre una paredun pequeño corte en la gargantano hay ni una noche en la que no adormezca con miedono le tema a la muertesino al despertararrastrar una enfermedad es alimentar un imperio DÍA SIETE Cuarteto de Pompeya Fabio Morábito En Pompeya, entre otros cuerpos petrificados por las lavas y cenizas de la erupción del Vesubio (año 79), se conservan los de un hombre y una mujer en el acto amoroso.INos desnudamos tantohasta perder el sexodebajo de la cama, nos desnudamos tantoque las moscas jurabanque habíamos muerto. Te desnudé por dentro,te desquicié tan hondoque se extravió mi orgasmo. Nos desnudamos tantoque olíamos a quemado,que cien veces la lavavolvió para escondernos. II Me hiciste tanto dañocon tu boca, tus dedos,me hacías saltar tan alto que yo era tu estandarteaunque no hubiera viento.Me desnudaste tanto que pronuncie mi nombrey me dolió la lengua,los años me dolieron. Nos desnudamos tantoque los dioses temblaron,que cien veces mandaronlas lavas a escondernos. III Te frotabas tan rápidolos senos que dos vecescaí en sus remolinos, movías el culo lento,en alto, para arrearmea su negra emboscada, su mediodía perenne.Abrías tanto su historia,gritaba su naufragio... Nos desnudamos tantoque no nos conocíamos,que los dioses mandaronla lava a reinventarnos. IV Te desmentí de caboa rabo devolviéndotea tus primeros actos,te escudriñé profundohasta escuchar la historiaamarga de tu cuerpo, pues sólo el amor sabecómo llegar tan hondosin molestar la sangre. Esa noche la lavamudó su paisaje en piedra.Tú y yo fuimos lo únicoque se murió de veras. DÍA OCHO Cuando todos se vayan Jorge TeillierCuando todos se vayan a otros planetasyo quedaré en la ciudad abandonadabebiendo un último vaso de cerveza,y luego volveré al pueblo donde siempre regresocomo el borracho a la tabernay el niño a cabalgaren el balancín roto.Y en el pueblo no tendré nada que hacer,sino echarme luciérnagas a los bolsilloso caminar a orillas de rieles oxidadoso sentarme en el roído mostrador de un almacénpara hablar con antiguos compañeros de escuela. Como una araña que recorrelos mismos hilos de su redcaminaré sin prisa por las callesinvadidas de malezasmirando los palomaresque se vienen abajo,hasta llegar a mi casadonde me encerraré a escuchardiscos de un cantante de 1930sin cuidarme jamás de mirarlos caminos infinitostrazados por los cohetes en el espacio. DÍA NUEVE Fragmento de Bluets Maggie Nelson En cualquier caso, ya no cuento los días. Quiero que sepas, si alguna vez lees esto, que hubo un momento en el que preferí tenerte a mi lado en lugar de todas estas palabras; preferí tenerte a mi lado que tener todo el azul del mundo. DÍA DIEZ Legítima defensa Amalia MorenoQuedarse arraigadoen cuerpo y almaal filo del díaafincado hoyempotrado en esta sillaa sangre y fuego. Que no le arranquen a uno lo que es de unoque no se lo quiten de las manos. DÍA ONCE Convalecencia Cristina Peri RossiMe pasé tres meses en la camacon la pierna derecha en altojugando con la playstation. —me había atropellado un auto— cuando dejaba de jugar con la playstationy buscaba un libro para leertodos eran tristescontaban cosas horriblesde los seres humanos—no necesariamente guerras y torturas,sino matrimonios, hijos, divorcios, infidelidades— de modo que volvía a la playstation. La literatura es un residuo,un excremento de la vida. II Me pasé tres meses en la camacon la pierna en altojugando con la playstation—me había atropellado un auto— Cuando dejaba de jugar con la playstationy encendía la televisióntodas las cosas que veía eran horriblesasaltos asesinatos violacionesguerras chismes pornografía de modo que volvía a la playstation. El televisor me lo había regaladouna amiga y nunca lo había encendido antes. DÍA DOCE Agradecimiento Wislawa Szymborska Debo muchoa quienes no amo. El alivio con que aceptoque son más queridos por otro. La alegría de no ser yoel lobo de sus ovejas. Estoy en paz con ellosy en libertad con ellos,y eso el amor ni puede darloni sabe tomarlo. No los esperoen un ir y venir de la ventana a la puerta.pacientecasi como un reloj de solentiendolo que el amor no entiende;perdonolo que el amor jamás perdonaría. Desde el encuentro hasta la cartano pasa una eternidad,sino simplemente unos días o semanas. Los viajes con ellos siempre son un éxito,los conciertos son escuchados,las catedrales visitadas,los paisajes nítidos. Y cuando nos separanlejanos paísesson paísesbien conocidos en los mapas. Es gracias a ellosque yo vivo en tres dimensiones,en un espacio no-lírico y no-retórico,con un horizonte real por lo móvil. Ni siquiera imaginancuánto hay en sus manos vacías. “No les debo nada”,diría el amorsobre este tema abierto. DÍA TRECE Frank O‘Hara es principalmente que tu rostroes como el cielo detrás del Sherry Netherlandazul en lugar de aire, tacto en lugar de remoto, cálido en lugar de rápidoeres tan íntima como una "copa" de vodkay cuando llega ayer y nos molesta siempre dices NOal principio no te creo pero dices no no no noy muy pronto estoy sonriendo y haciendo lo que quiero otra vez eso es muy importante DÍA CATORCE Tarde oscura Luis Cernuda Lo mismo que un sueñoAl cuerpo separaDel alma, esta nieblaTierra y luz aparta. Todo es raro y vago:Ni son en el viento,Latido en el agua,Color en el suelo. De sí mismo extraño,¿Sabes lo que esperaEl pájaro quietoPor la rama seca? Lejos, tras un vidrio,Una luz ya arde,Poniendo la horaMás incierta. Yace La vida, y tú solo,No muerto, no vivo,En el pecho sientesDébil su latido. Por estos suburbiosSórdidos, sin norteVas, como el destinoInútil del hombre. Y en el pensamientoLuz o fe ahoraBuscas, mientras venceAfuera la sombra. * * * *Editora y fundadora de Cardumen Libros.