Esta semana, el Ministerio de Cultura anunció el libro ganador del Premio Nacional de Poesía. Los poetas Mariela Dreyfus (Perú), Andrea Cote (Colombia) y Juan Gustavo Cobo Borda (Colombia), que integran el jurado en esta la edición 2019, determinaron que De moscas y de ángeles, la antología poética de Rómulo Bustos Aguirre, publicada este año por la Editorial Javeriana, es la obra más importante de creación poética de los últimos dos años. El escritor cartagenero fue elegido por encima de Jacobo Cardona, Lucía Estrada, Tania Ganitsky y Henry Alexander Gómez, los otros cuatro finalistas de la edición 2019. Finalistas del Premio Nacional de Poesía 2019: poetas y poemas Este reconocimiento se ha consolidado como el más importante de Colombia para libros publicados del género y entrega 60 millones de pesos al ganador y le brinda apoyo para participar en ferias y otros certámenes literarios nacionales e internacionales.  Los últimos ganadores del Premio Nacional de Poesía dfueron los escritores Darío Jaramillo Agudelo, con El cuerpo y otra cosa (2017) y Nelson Romero Guzmán con Música Lenta (2015). Compartimos, para celebrar el reconocimiento, una selección de poemas de De moscas y de ángeles:

Hay alguien que yo sé morándome A J. Arleis Hay alguien que yo sé morándome Arrastra sus alas de ángel sonámbulo como quien busca una puerta                                       entre largos corredores Triste de sí Pulsando inútil las cuerdas más dulces                                               de mi alma Quizás me existiera desde siempre ¿De qué ancho cielo habrá venido                          este huésped que no conozco? Poema de las pertenencias A la hermana pertenecía el lado izquierdo                                                       de la casa Y las piedras pulidas que parecen soles También eran suyos el color amarillo Y la palabra alamud pronunciada suavemente, los botones en forma de pequeños emperadores, el santo y seña para entrar y salir de los espejos (una vez quedó aprisionada en el espejo de la sala y debió revelarme su secreto) Eran míos el fulgor de las nubes que anuncian la lluvia, el juego de la peregrina, el palo yaya, las telas crujientes como las alas de las grandes moscas, la mitad de la palabra para abrir el día... La otra mitad era de la hermana Subíamos a la ventana bajo los trompeteros y repetíamos: sayana, sayana y la luz se asomaba como doblando una esquina                                                                     del mundo A veces no despertábamos y desde el sueño                                                          soñábamos sayana Era entonces más brillante el cielo Nunca nos preguntamos a quién pertenecían los dados cargados                                                       del tiempo Poeta Sospecha de mí Es sano sospechar de un poeta que ha publicado su quinto libro Mejor aún Sospecha a partir del segundo Tout le reste pudiera ser literatura Trampa Lánguida hipoteca al oficio Pronto habré publicado el sexto Juro que no soy Pedro pero ya he negado tres veces Y aún no canta el gallo Poiesis Cada mañana con las calladas maneras de la ostra reconstruyes con esmero                                     tu pequeño dios a la medida de tu ignorancia a la perfecta altura de tu abismo Ínfima o deforme, te dices una perla bien puede merecer el esfuerzo