Parte de DC Comics, el sello Vértigo se enfoca en publicaciones para una audiencia madura, y dentro de sus proyectos estrella para 2019 tenía pactado el lanzamiento de Second Coming, una tira cómica sobre el regreso de Jesús de Nazareth a la tierra. La sinopsis, que DC cómics ya retiró de su página oficial, decía: “Sea testigo del regreso de Jesucristo, en una misión sagrada a la que lo envía Dios: aprender lo que significa ser un verdadero mesías de la humanidad compartiendo habitación con el salvador favorito del mundo: el todopoderoso superhéroe Sun-Man, ¡Último hijo de Krispex! Y cuando Cristo regresa a la Tierra, se sorprende al descubrir lo qué ha ocurrido con su evangelio y pretende arreglar la situación”. En su momento, el creador y escritor Mark Russell aterrizó un poco la idea. Al portal Bleeding Cool le explicó que, en su historia, “Dios quedó muy molesto con la primera incursión de su hijo en la tierra. Lo arrestaron muy pronto y lo crucificaron poco después, razón por la cual lo encerró desde entonces”. La historia comienza cuando Dios mira hacia la tierra miles de años después, ve al superhéroe y exclama: “¡Eso es lo que quería para ti!”. Por eso envía a Jesús a compartir un apartamento de dos cuartos con el superhéroe Sun-Man, "para que aprenda". Le puede interesar: ‘Pinturas de guerra’, el cómic como política y resistencia a la opresión Lo interesante del asunto viene cuando las lecciones no se quedan en lo unidireccional. Sun-Man y Jesús se retroalimentan, “aprenden y descubren las limitaciones asociadas a sus maneras de ver el mundo”. Desde que DC expuso la premisa del trabajo, los grupos cristianos indignados se dieron a la tarea de montar protesta en la plataforma citizengo.org. En su mensaje expresan la ya mencionada indignación asociada a ver a Jesús retratado como un mero compañero de superhéroe y pregunta: “¿Publicaría DC algo similar sobre otros líderes religiosos como Buda o Mahoma?”. La protesta alcanzó más de 200.000 firmas y logró su cometido. DC Comics se bajó del bus. Frente a las nuevas, Mark Russell absolvió de todo pecado a DC Comics. En su cuenta de Twitter agradeció a las personas que en esa compañía apoyaron su proyecto y añadió que hay vida para su cómic, solo, no ahí: “DC no hizo nada mal. Pedí los derechos de vuelta y aceptaron con gracia. Ha sido un placer trabajar con ellos y aún será publicado, aunque con un editor diferente”. Le sugerimos: Bastien Vivès: los pliegues lúbricos de la sexualidad y la infancia Lo que quienes protestaron con vehemencia no consideraron fue la visión más profunda e interesante del trabajo. Esa que cuestiona las limitaciones de los superpoderes de Sun-Man, quien debe lidiar con la demencia de su abuela, o con la depresión que le produce no poder adoptar un hijo, el deseo de su mujer, pues no es técnicamente un ser humano. “Sus superpoderes sirven para el 0,1 por ciento de los problemas del mundo. Para el 99,9 por ciento restante se necesitan empatía, comprensión y generosidad”. En la entrevista, Russell añade que en el fondo el tema central es ver cómo Jesús regresa y queda devastado por todo lo que se todos estos años se ha hecho en su nombre.