Uno de los principales objetivos del ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, es poner la casa en orden en materia fiscal. Restrepo es consciente de que hay que imponer austeridad en el sector público para reducir el déficit fiscal, y por eso una de sus primeras medidas fue recortar en un billón de pesos el presupuesto del Estado para este año. Pero sabe también que si el gobierno quiere cumplir con lo prometido en la campaña electoral, sin aumentar los impuestos, tiene que mejorar sustancialmente sus ingresos. Y eso depende, en gran medida, de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, Dian. "La recaudación eficiente no sólo es un deber del Estado sino que es un punto clave para el ajuste económico", dijo el ministro a SEMANA. De allí la expectativa que existía sobre el nombre de la persona que iba a manejar la Dian. Finalmente el nombramiento recayó en Fanny Kertzman, directora de La Nota Económica. Fanny lleva 11 años ejerciendo el periodismo y su paso por el sector público ha sido esporádico. En el medio académico se le reconoce, sin embargo, como una persona estudiosa y conocedora de la economía y las finanzas públicas, temas que le apasionan desde que se graduó como economista en la Universidad de los Andes. Pero más importante que eso quizás _en relación con el cargo que va a ocupar_, es su personalidad recia y directa. Quienes la conocen saben que Fanny es capaz de enfrentarse con el que se le ponga por delante, y eso, en una entidad sometida a toda clase de presiones políticas y de quejas de todo tipo, es una garantía de imparcialidad en el manejo de un tema tan complicado como es el de los impuestos. El objetivo de Fanny en la Dian es, en sus propias palabras, "facilitarle la vida a los contribuyentes, simplificar los procesos y hacer una Dian amigable". Eso sí, con una contraprestación esencial: que a todo el que le toque, pague sus impuestos. Ella sabe que tendrá que ejercer una función fiscalizadora bastante complicada. Pero está dispuesta a hacerlo, sobre todo con aquellos que, según ella, "están en este momento por fuera de la corriente tributaria". Su propósito, en efecto, es no sólo fiscalizar a los grandes contribuyentes sino aprovechar la información que tiene la Dian para llegar a todos los sectores, incluyendo comerciantes, profesionales independientes y pequeños y medianos industriales que actualmente evaden muchas de sus obligaciones. En relación con el IVA, su intención es cumplir con las promesas que hizo el presidente Andrés Pastrana en la campaña electoral. Y para poder hacerlo, y bajar gradualmente la tarifa, cree que es indispensable eliminar muchas exenciones y, sobre todo, acabar con las tarifas diferenciales que complican el recaudo e incentivan la evasión. La nueva directora de impuestos es, en general, amiga de aumentar la eficiencia en el cobro para poder reducir las tarifas sin desmejorar el recaudo. Y no sólo en lo que tiene que ver con el IVA. Por eso considera viable la meta de reducir también en el mediano plazo la tarifa de renta con el fin de incentivar la creación de empleo, como lo planteó el Presidente en su campaña. Casada y con dos hijos adolescentes, Fanny espera que le quede el tiempo suficiente para seguir disfrutando de su hogar. Sabe, sin embargo, que le espera un duro reto. Y que, como pocos funcionarios, estará durante muchos meses en el centro del debate económico. Por eso, y porque es una convencida de la necesidad de realizar una labor transparente, decidió vender su participación en La Nota Económica, en la que es socia del ex ministro Jorge Ospina Sardi desde hace 11 años. Por ahora no habrá grandes cambios en la Dian. Siguiendo la instrucción de su nuevo jefe, el ministro de Hacienda, Fanny Kerztman está consciente de que "hay que dedicar todas las energías a trabajar con lo que hay, y hacerlo bien".